Rita Gironès, colaboradora La Voz de Michoacán Creció en Colima auspiciado por su tío. Desde niño, el diseñador internacional tuvo la fortuna de estudiar en escuelas especiales, “escuelas donde hay maestros que te enseñan cosas muy adelantadas, que no te empiezan a hablar de tornillos, sino que te enseñan a ponerlos”. A los 7 años visitó a su hermano Adolfo, el mayor de todos, y lo vio trabajando en la costura de unos pantalones. Aquella fue la primera vez que Manuel se sentaría frente a una máquina de coser “queriendo ayudar”. Esa misma máquina hoy la tiene a un costado mientras hablamos. Una reliquia amorosa como amuleto. Comenzó por hacerse sus propios pantalones, luego las camisas, hasta que se embarcó en la costura de los vestidos cubriendo las demandas de cualquiera que llegara a su taller. A los 12 años decidió que sería un profesional: “me enfadaba ver solamente el blanco y negro en todos los vestuarios de las fiestas, de las bodas, incluso de los funerales”. Se prometió que cambiaría eso. En 1950, invitado por el cónsul americano, llegó a Los Ángeles. Allí inició su expansión hilando los vestuarios de la mismísima Época de Oro de Hollywood. De acuerdo con los historiadores, hizo ropa para 107 películas norteñas y vistió a las estrellas de todos los estudios cinematográficos. Una buena interpretación de los scripts de las películas y conocer a “la mejor diseñadora del mundo”, Edith Head, hicieron que el trabajo fuera un éxito rotundo. Galardonado con multitud de premios, ha vestido a 4 presidentes norteamericanos, a cientos de grandes artistas y músicos de renombre, el diseñador vive hoy en Tennessee. Respeta a todos los fashionistas sin competir. Hay éxito para todos, dice, “y me libran de mucho peso porque yo no hago cosas para todos los sectores”. La mujer que más premios Oscar ha ganado en la historia del cine le diría alguna vez: “tú viste a los grandes artistas, no andes vistiendo a esos que se mueren a los 10 minutos de la película”. Y de ella aprendería que la moda es lenguaje. ¿Qué querías ser de niño? Tuve la gracia de haber nacido un poquito avanzado mentalmente, tenía visiones muy extrañas, así entendía el sueño de la niñez. Cuando terminé de leer La Ilíada y la Odisea, le dije a mi mamá que yo podía ser mejor que Homero. Fui ambicioso desde muy niño, porque era muy adelantado. Mi madre, una mujer de Coalcomán, decía que yo ya escribía y leía desde los 2 años… Y, bueno, yo entiendo el cariño de mi madre, pero no me acuerdo de haber leído y escrito de tan niño. ¿Qué quieres ser ahora? Yo trabajo todos los días de mi vida, incluyendo sábados y domingos, hasta festivos. Quiero seguir aquí trabajando cada día como lo hago. Imagínate, di a este país 50 chamarras como una forma de agradecimiento a todas las oportunidades recibidas. Yo hice una línea de sacos para EEUU, ¡cada estado tiene la suya! Quiero seguir todos los días de mi vida trabajando y dando lo mejor de mí. También a Morelia le regalé un vestido que se expuso en Clavijero. Quiero seguir ayudando lo más que pueda. ¿En qué aspectos crees que el arte puede iluminar este mundo? No sé si pueda iluminarlo al final, el mundo siempre ha sido así. Pero los artistas tratamos de hacer las cosas para sumar buenos momentos a los demás. Tuve la ocasión de estar en la Época de Oro en Hollywood y entre las muchas cosas que viví en aquel tiempo, traté siempre de poner color a la vida de los demás. Vestí al Llanero Solitario, ¡ese héroe de niño y de juventud! Yo, que veía cortos de él en Tuxpan (Jalisco), y luego a los 20 años lo vestía. Y lo vestí hasta el día de su muerte… Las personas que se dedican al arte tienen una sensibilidad distinta. Nosotros vemos, no miramos. Son cosas muy diferentes. El que trae algo de artista, es único. Principal rasgo de tu carácter. Soy muy curioso, no hay día que no quiera aprender algo nuevo. Siempre fui dedicado a la escritura y a leer, tengo mis estudios en México. Ahora que estoy más viejito, tengo más ideas que cuando estaba más joven. Los artículos que sigo produciendo se venden a un alto precio… Será que, para los negocios, no soy malo. ¿Cocinas de vez en cuando? ¿Tienes buena sazón? Sí, crecí con mi bisabuelita y mi tío, estaba separado de mis hermanos, entonces desde niño he aprendido de todo y también en la cocina. Es una cosa que me engrandece muchísimo. ¿Qué cualidad admiras en las personas? ¿Y qué detestas de la gente? Tengo muchos ejemplos de conocer personas que se dedican a ambicionarse mucho. En lugar de usar sus privilegios con sabiduría, lo usan con envidias, invasión de propiedades, con esa maldad que todo el tiempo ha existido. Me gustan las personas que no son competidoras con los demás. Yo tuve la oportunidad de estudiar en escuelas especiales y allí conocí a verdaderos estudiantes muy capacitados y nunca me sentí compitiendo con nadie. Viajamos por todos lados en una convivencia maravillosa. Crecí con gente muy diferente, pero todos con mucha educación y cultura. ¿Qué extrañas de México? Absolutamente nada, trato de ir allá cuántas veces tengo chance. A mí me encanta mi país, vivo enamorado de lo que significa México. Los mexicanos tenemos la gran ventaja de haber luchado limpiamente por nuestra libertad. No odiamos a nadie, no somos enemigos de nadie. Somos gente amigable, hablamos de las cosas sin venganza y sin pleito. ¿De qué te sientes orgulloso? De no necesitar nada realmente. Soy una persona muy agradecida y soy creyente, creo en las fuerzas superiores. De querer a todo el mundo, tengo más personas talentosas y buenas en mi casa que sangre en una herida. Primera idea que llegue a tu mente después de mi palabra: Mujer: La más grande del mundo. Es la Tierra. Hombre: El machismo no me cae. ¡El hombre más vale que se porte bien! Y trabajador. Arte: Innata interpretación personal de todo el mundo. Amor: ¡Para eso hizo Dios a la mujer! ¿Crees en el destino? Yo creo que el destino viene como superlativo en la vida de cada persona. Pero también creo que hay algo de arquitecto en nosotros y tenemos que ser como anhelamos ser… porque mucha gente vive con mucho miedo. Algunos estudiantes me han preguntado ¿y cómo puedo ser como usted? Tú no quieres ser como yo, les digo, tú tienes que ser mejor que yo. ¿Qué es para ti la Cultura, Manuel? La Cultura… Quien sea capaz de tener Cultura y atesorarla, será lo que distinguirá a ese individuo de la mayoría. Rita Gironès, escritora, docente y artista escénica. Catalana y mexicana. Lleva 20 años residiendo en Michoacán trabajando activamente por la cultura. Apasionada de las Humanidades, obtiene el Premio Nacional de Dramaturgia en México, 2022. facebook: Rita Gironès instagram: ritagirones