Los 300 de Zurumbeneo

Poesía

Jorge Orozco Flores

Oh ahuehuete, envidio tu paciencia centenaria,
tu vejez que no se apresura, que no tiembla ni se quiebra,
tu tronco que guarda en su diámetro
el rumor lento del agua y el tiempo mexicano.

PUBLICIDAD

Mírate, uno entre los trescientos cipreses de Moctezuma,
sabino venerado, árbol viejo de agua,
parado en la orilla de Zurumbeneo,
donde la sierra respira altitud.

Tus raíces sumergidas beben los manantiales sin pedir permiso,
recorren galerías ocultas bajo los bordos,
conversan con los cursos fríos que nunca se detienen,
con ese porte monumental
de una comunidad de troncos sagrados que no necesitan palabras.

Tus copas amplias, piramidales, extendidas,
hojas finas y delicadas que tiemblan
como dedos de sombra en la brisa del día,
piñas redondeadas que caen sin prisa
sobre la tierra que ya te recuerda milenario.

PUBLICIDAD

Hay una voz nocturna que baja hasta tu base,
una lámpara de sombra que tú mismo enciendes
para que tus ojos, nacidos de tu propia mirada húmeda,
no se hieran con la oscuridad que los abraza.

Y otra voz diurna, desvelada,
que sube desde tus ramillas opuestas,
desde tu forma elegante e irregular,
guardando en la selva de tu garganta
la palabra que se dice āhuehuētl
y se vuelve vida sin que nadie tenga que escucharla.

No es ansiedad de ensueño lo que te envuelve,
sino el dolor más puro de estar presente,
de ser testigo permanente del río que pasa
y del hombre que pasa y no regresa.

Trescientos cipreses mexicanos,
árboles emblemáticos,
monumentales en su silencio terco,
donde el olvido no puede penetrar
porque tu longevidad es más honda
que cualquier ausencia que yo arrastro.

Mientras la sombra te toca con sus labios,
mientras el agua te cierra las cortinas del día,
yo sigo aquí, pequeño y apresurado,
apoyando la frente contra tu corteza mojada,
envidiándote porque sabes esperar
lo que mi corazón humano nunca aprendió:
florecer de pronto
en la cintura misma
de lo imposible.

Y tú, sin contestarme,
sigues estando.
Eso es todo.
Eso basta.

Morelia, Michoacán, a 14 de enero de 2026.

Jorge Orozco Flores, es autor del libro “La duda ofende” (2017); fue secretario de Difusión Cultural de la UMSNH.