Héctor Suárez, siempre crítico, fue amenazado por el gobierno de Enrique Peña Nieto

Con una carrera de casi 6 décadas, Héctor Suárez murió este martes a los 81 años de edad; el humor negro y sus duras críticas le trajeron acoso y amenazas

Jorge Ávila / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. El actor Héctor Suárez falleció este martes a los 81 años de edad, pero deja tras de sí un legado en la comedia mexicana al haber usado la actuación como vía para esgrimir fuertes críticas hacia la política mexicana, pero también, y sobre todo, hacia la misma sociedad, con sus vicios, defectos y debilidades idealizadas como virtudes. Sus posturas, siempre críticas, le valieron para ser un personaje incómodo, al grado de que no fueron pocas las amenazas recibidas durante su carrera.

Su larga trayectoria en el teatro, la televisión y el cine se forjó desde la década de los 60, y siempre tuvo ese sello distintivo que hacía que, sin importar el personaje, la audiencia no dejara de ver el sello personal de Héctor Suárez.

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En la televisión es especialmente recordado por “¿Qué nos pasa?”, show de comedia transmitido entre 1986 y 1987 en el Canal de las Estrellas. En ese programa nacieron varios de los personajes con los que retrató a los mexicanos de diferentes estratos sociales y además lanzó fuertes críticas a la clase política nacional.

El No Hay, El Picudo, Doña Zoila, El Flanagan, El ‘Tá Difícil, El Destroyer, El Lic. Buitrón, entre otros, fueron la vía por la cual Héctor Suárez retrató al mexicano con sus flaquezas, debilidades, vicios, excesos, estereotipos, formas de pensar, ser y sentir, y por ello se volvieron entrañables entre los mexicanos, como esas verdades que duelen pero que nos gusta que nos digan.

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En la naciente TV Azteca creó el programa “La cosa”, en el que, si bien había crítica social, ésta era más edulcorada, y por ello el programa iba más hacia la comedia de situación, los sketches con chistes de índole sexual y situaciones incómodas.

En 1998 regresó a la televisora de Azcárraga para retomar “¿Qué nos pasa?”, pero también actuó en algunas telenovelas. Su relación con la televisora se acabó en 2015, cuando, por medio de una carta que hizo pública, denunció que la empresa le había cortado la libertad de expresión y rechazaba sus ideas por su edad. “Yo tengo 70 años, yo soy un reverendo anciano, para Televisa yo soy ya una persona viejita, viejecita, ya no funciona”, dijo.

En la misiva señaló que para ser parte de Televisa ni siquiera era requisito ser actor, que sólo bastaba un buen físico, y “mientras más estúpidos, más retrógrados, pues es mejor, para poderlos moldear, manejarlos. La gente muchas veces, por su corta información o cultura, pues no es exigente con lo que ve y se conforman con lo que le dan”, afirmó.

“Por eso preferí salirme de Televisa, si no me dejan hacer lo que yo pienso que al público le gusta, y como yo considero que el público es muy inteligente, yo no lo puedo subestimar, yo le tengo que dar cosas inteligentes y pensantes, analíticas, para que las confronte, para que piense, para que analice, para que utilice sus derechos”, señaló.

En cine actuó en decenas de cintas mexicanas como “La alegría de vivir” (1965), “Trampas de amor” (1969), “Doña Macabra” (1972), “Mecánica nacional” (1972), con la que ganó un Ariel; “Suave patria” (2012), entre muchas otras.

Pero sin duda la más recordada es “El mil usos”, de 1981. En este filme, Suárez interpreta a Tránsito, un campesino de Atlihuetzia, Tlaxcala, que decide dejar su tierra para buscarse la vida en la Ciudad de México.

En la capital, Tránsito vive en carne propia la cruda realidad de los provincianos que van a la gran ciudad en busca de fortuna. Al conocer al personaje que interpreta Rafael Inclán (de nombre desconocido), éste le pregunta qué sabe hacer, a lo que Tránsito le contesta que sabe muchos oficios, por lo que en ese momento se le bautiza como El Milusos.

De esa forma, Tránsito se desempeña como cargador en el Mercado de la Merced, limpiador de mostradores en un mercado, Santa Claus, Limpiaparabrisas, vendedor de flores en los cruceros (los ramos contenían droga, pero él no lo sabe).

Por orinar en la calle y patear una patrulla es detenido, y en la cárcel se desempeña como bolero, vendedor, barrendero y mandadero. Ya en libertad, es voceador, empleado de limpia del Departamento del entonces DF, "asistente" en un baño público (“limpiamugrosos”, como él le llama), albañil, tragafuego de crucero, velador y boxeador.

El clímax de la cinta llega cuando, harto de todo, le mienta la madre al Distrito Federal.

Aunque hubo una secuela con Tránsito en Estados Unidos, no tuvo el mismo éxito.

Héctor Suárez, crítico e incómodo

Algo que siempre caracterizó a Héctor Suárez entre los demás comediantes de su generación fue su actitud siempre crítica hacia el gobierno.

Durante la administración de Enrique Peña Nieto, el actor abrió su canal de YouTube, donde siempre criticó las decisiones del mandatario priista.

Como ejemplo, en 2017 grabó una serie de videos en los que interpretaba a un ciudadano enfurecido: “Mire usted, en cuatro años no ha hecho usted más que joder, hundir, comprometer, desprestigiar y meter en problemas al país y a todos nosotros los mexicanos, mintiéndonos sistemáticamente”, decía Héctor Suárez en uno de ellos en referencia al gasolinazo de inicios del año.

En otros videos, que se difundieron en el programa de Carmen Aristegui, cuestionó la forma en que Peña Nieto afrontaba al presidente Donal Trump, y le advertía que su prioridad debía ser defender la dignidad del pueblo mexicano.

Además, reclamaba a Peña por su incapacidad para hacer frente a las amenazas del magnate (el muro en la frontera, por ejemplo), y señalaba que “este gobierno no se merece que todo el pueblo nos unamos con ustedes los políticos. Una cosa es que todo el pueblo nos estemos organizando y tomando de la mano para unirnos entre nosotros. Eso no quiere decir que nos estemos uniendo a ustedes. Y en cuanto al sistema de justicia, pues no hay mucho que decir, ¿le suenan Moreira, Duarte, Padrés, Montiel, Borge, Medina, Fidel Herrera?, y así me puedo seguir con una lista interminable de traidores a la patria”, aludía.

Amenazas de muerte

Luego de un año de transmitir los videos, el actor denunció en una entrevista a Univisión, en 2018, que en mayo de 2017 había sido amenazado de muerte por el gobierno. Ahí se dijo preocupado e indignado por la actitud que las autoridades del gobierno mexicano habían tomado ante el presidente estadounidense Donald Trump.

Afectado por las emociones y en medio del llanto, declaró: “Me siento muy solo, muy desamparado, de hecho, creo que esta es una de las últimas entrevistas que voy a hacer porque no quiero que le pase nada a mi familia”.

Y es que, en mayo de 2017, el comediante denunció en el programa “Aristegui en vivo” las amenazas recibidas en una plaza comercial de Morelos.

Ahí relató que en una visita al centro comercial entró al baño, que parecía vacío, en eso “siento una pistola en la nuca y una amenaza terrible, verbal, violentísima… cuando me puso el cañón, dijo: cuiden que no entre nadie al baño”.

El comediante relató que los agresores le mencionaron los nombres de su hija, su hijo y su esposa. “¿Te suenan?”, le preguntó el hombre, y amenazó con matarlo: “Te vamos a matar a ti, hijo de tu perra madre”, contó.

“Me pidió que dejara de hablar del gobierno y de la presidencia”, dijo, pero aseguró que no creía en que la Presidencia estuviera detrás de las amenazas. “No los creo tan estúpidos”, señaló.

Desde entonces no vivía en paz, pues se encontraba aterrado por lo que pudiera suceder a su familia, por lo que acudió a la entonces Procuraduría General de la República (PGR) a interponer una denuncia.

Luego de eso, declaró en entrevista para La Jornada el 4 de mayo de 2017: “Voy a seguir diciendo lo que digo en mis espectáculos y en el teatro. No difamo a nadie ni son mentiras. Además, lo hago mediante el humor, de forma lúdica”.

Y es que, relató, sus sketches y discursos ya le habían traído problemas desde que aparecía el programa “¿Qué nos pasa?”, pero nunca hasta ese grado de violencia. “Me amenazaban, pero de ahí no pasaba... porque quien quiere darte en la madre no te avisa. Esto nunca me había pasado, vaya, con tanta rabia del tipo y su violencia verbal y amenazas”.

En torno a ello, insistió en que no le debía nada a nadie. “Bueno, sólo les debo dos días de sueldo a algunos actores del montaje ‘Estoy loco’, porque no les he podido pagar, pero nada más. Ni siquiera me chingo los jabones de los hoteles”, dijo en aquella entrevista