Muere la popular actriz cubana Aurora Basnuevo, "La Mulatísima"

En la cinematografía cubana intervino en filmes como Adela, El encuentro, Vals de la Habana Vieja, Cuarteto de La Habana, Salsa y Havana Blues, y también a las órdenes del director brasileño Ruy Guerra y el francés Thierry Chabert.

EFE / La Voz de Michoacán

La Habana. La popular y carismática actriz cubana Aurora Basnuevo, la Estelvina del histórico programa radial Alegrías de Sobremesa, con más de medio siglo en antena, falleció este lunes en La Habana a los 84 años.

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Según destacó el Consejo Nacional de las Artes Escénicas (CNAE) al comunicar su fallecimiento, Basnuevo fue una artista polifacética que se movió con igual soltura en la radio, el teatro, el cine y la televisión, en papeles humorísticos y también dramáticos, en la animación y como cantante.

Sus caracterizaciones le valieron el sobrenombre de "La Mulatísima" a esta artista, recordada por "su gracia, sus dichos y su gracejo de indudable cubanía", resalta el CNAE.

La actriz recibió los Premios Nacionales del Humor (2004) y de la Radio (2009).

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"¡Qué gente caballero, pero qué gente!", solía repetir en cada una de las apariciones de su icónico personaje de Estelvina, al que dio vida durante varias décadas desde 1965.

Su trabajo se destacó en el teatro con el grupo Rita Montaner, pero tuvo en la televisión un espacio en el que brilló en espacios humorísticos, como San Nicolás del Peladero, en el que compartió escena con su esposo, el actor Mario Limonta.

En la cinematografía cubana intervino en filmes como Adela, El encuentro, Vals de la Habana Vieja, Cuarteto de La Habana, Salsa y Havana Blues, y también a las órdenes del director brasileño Ruy Guerra y el francés Thierry Chabert.

Basnuevo, nacida en 1938 en la localidad de Colón (oeste), se trasladó con a su familia a La Habana, donde estudio posteriormente Magisterio.

Pero su vocación por el arte la llevó a presentarse en un programa buscador de talentos en 1957 que la reconoció como "Estrella Naciente" y en la década de 1960 se había convertido en una profesional.

Instituciones culturales y figuras artísticas de la isla resaltan en las redes sociales la "simpatía y capacidades histriónicas" de Basnuevo, así como su "su entrega permanente" y "jocosas intervenciones".