México, el país con más pedófilos; en Michoacán tienen al enemigo en casa: papás, tíos, padrastros...

Menores de entre 10 y 14 años de edad, principalmente, son las víctimas de abuso sexual por parte de las personas que se supone deberían cuidarlas.

Foto: Pixabay. Diseño: La Voz de Michoacán.

Jorge Ávila / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. En el estado de Michoacán, durante el mes de octubre y lo que va de noviembre, se ha detenido a un total de 22 personas por abuso sexual en contra de menores de edad, tanto niños y niñas como adolescentes. De esas personas aprehendidas, sólo 16 han sido vinculadas a proceso. En contraste, apenas 4 han recibido fallo condenatorio. Pero la constante en estos casos es que los agresores son tíos, padres, padrastros, vecinos y personas allegadas a la familia del niño.

La cifra estatal luce baja si se toma en cuenta que, según datos de Aldeas Infantiles SOS México, la República Mexicana ocupa el deshonroso primer lugar en el delito de abuso sexual infantil, registrándose 5.4 millones de casos cada año, y otro aspecto lamentable es que, de cada mil casos que se comenten, únicamente se denuncian 100, pero sólo 10 van a juicio, y de esos, sólo uno recibe condena.

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Con estos datos, la tasa de violación de niñas y niños en nuestro país es de mil 764 por cada 100 mil.

En Michoacán, en los pasillos de la Fiscalía Especializada en Violencia Familiar y de Género hay historias trágicas. Papás, padrastros, hermanos, medios hermanos, tíos y hasta vecinos de las víctimas son los autores, quienes se han atrevido a arrebatarles las ilusiones a quienes apenas comienzan su vida. La mayor incidencia de casos se concentra en niñas de 10 a 14 años de edad, aunque también hay denuncias donde la depravación llega a dañar a bebés de 2 años de edad.

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A veces por miedo, en otras por vergüenza al escarnio o que sus padres no les crean, o porque el agresor es el papá o el padrastro, las víctimas muchas veces prefieren vivir en silencio su dolor, y activistas advierten que no es privativo de una clase social. Hay lugares donde optan por callar porque tienen la idea de que así se evitará la desintegración familiar o sufrir un señalamiento social. El agresor está en el hogar, refieren los pocos estudios que se han realizado y que son referencia para organizaciones no gubernamentales, quienes creen que no es por el simple hecho del placer sexual que se llegan a cometer estos actos que destruyen vidas, sino porque quieren sentir el poder de la subordinación.

En sus casas nadie llega a dar crédito a lo que ocurre, y menos cuando los involucrados son los padrastros. Las mamás de las víctimas aún llegan ante el Ministerio Público esperando que los exámenes médicos que se les practicaron sean negativos y que no se acredite que aquel hombre que llevaron a su casa sea el agresor. Desde ese momento, quienes fueron vulneradas en la intimidad de su hogar comienzan a sufrir una doble victimización y hasta persecución.

Las tragedias pueden alcanzar otros niveles. La Unidad Especializada en Delitos Sexuales tiene documentado un caso donde la víctima, menor de edad, prácticamente se quedó en la orfandad y fue refugiada en el hogar de su abuela, puesto que la madre decidió continuar la relación con el padrastro de la menor, aunque lo tenga que ir a ver al Cereso David Franco Rodríguez, donde fue recluido porque se le acreditó el delito en detrimento de la niña.

La justicia en el estado

El 9 de octubre, en Morelia, fueron detenidos Arnulfo “N” y Damián “N” por violación agravada equiparada en contra de una niña que, al momento de los abusos, tenía 5 años de edad y que entre 2017 y 2019 vivió el infierno de los abusos en reiteradas ocasiones. El calvario empezó cuando el padre de la niña, Damián “N”, aprovechó que estaba solo con la niña para agredirla, y luego hizo lo mismo Arnulfo, tío de la menor. Ambos fueron vinculados a proceso el 18 del mes pasado.

También en la capital del estado, el 10 de octubre la Fiscalía General del Estado aprehendió a Mario Alberto G. por abuso sexual cometido contra su hijastra el 12 de abril de 2019, cuando el agresor entró al cuarto de la víctima.

Mario Alberto fue vinculado a proceso el 13 de octubre y está en la cárcel, en espera de que concluya la investigación complementaria, en el mes de diciembre.

El 1 de agosto del año pasado, también en Morelia, un adolescente fue a la casa de una amiga, pero sólo encontró a su víctima, otra menor edad, y abusó de ella. Apenas el 14 de octubre del mes pasado fue vinculado a proceso, aunque por ser menor de edad, en caso de ser hallado culpable, pasará poco tiempo tras las rejas.

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También el mes pasado en la ciudad de Morelia, el día 17, la FGE aprehendió a Eduardo “N”, quien, según la denuncia, aprovechaba el acceso que tenía a la casa que rentaba a una familia a para abusar de un niño de 13 años cuando éste se quedaba solo en la vivienda. Las agresiones se repitieron en varias ocasiones. Eduardo fue vinculado a proceso el 31 de octubre del mes pasado.

Igualmente, en la capital del estado, Juan “N”, aprovechando que no había nadie más en casa, comenzó a abusar sexualmente de su hija menor de edad desde septiembre de 2017 y, para esconder su delito, manipuló a la niña diciéndole que el aberrante crimen era “un secreto de ambos”. Por fortuna los demás familiares de la niña se dieron cuenta y presentaron la denuncia, por lo que Juan “N” fue aprehendido el 24 de octubre y el juez le dictó vinculación a proceso el 3 de noviembre, por lo que estará en prisión preventiva hasta febrero, cuando concluya la investigación complementaria.

En otro caso, Juan Carlos “N” aprovechó que su sobrina de 16 años se había quedado a dormir en su casa, en Lázaro Cárdenas, para atacarla sexualmente el 17 de octubre. Por fortuna la jovencita se trasladó a la ciudad de Morelia para presentar la denuncia, por lo que ya fue aprehendido.

En Tierra Caliente, en el municipio de Huetamo, el 12 de noviembre fue detenido Rodrigo “N” al ser denunciado por cometer abuso sexual. Su víctima fue una niña de 11 años y el delito se cometió en una localidad del municipio de Tiquicheo. Fue la madre de la niña quien presentó la denuncia luego de que encontró mensajes de texto incriminatorios en el celular de la menor.

En Coalcomán también se han registrado abusos contra menores, tan es así que el 31 de octubre fue aprehendido Martín “N”, individuo que el 27 de ese mismo mes golpeó a su esposa, quien terminó hospitalizada por las lesiones. Pero la cosa no paró ahí, porque en las investigaciones salió a la luz que ese personaje, además de ser esposo golpeador, abusaba de sus dos hijas. Martín fue vinculado a proceso el 7 de noviembre y está a la espera de las investigaciones complementarias para que el juez le defina su destino.

En Jiquilpan, el 23 de octubre Alberto M. estaba afuera de un restaurante de la zona centro de la ciudad cuando vio que dos menores de edad pasaban por el lugar, momento que aprovechó para agredirlas en plena vía pública, por lo que las víctimas entraron a local y llamaron a las autoridades. Tres días después Alberto fue presentado ante el juez y el 3 de noviembre fue vinculado a proceso por el delito de abuso sexual contra menores de edad.

El 21 de mayo de 2020, en Zamora, una señora dejó a su hija encargada con una vecina, lamentablemente, David “N”, hijo de la mujer, se valió de la situación y agredió sexualmente a la niña. La madre, al darse cuenta de lo ocurrido, presentó la denuncia y David fue aprehendido el 18 de octubre, y el 28 de ese mes, vinculado a proceso.

Apatzingán también ha reportado casos de abuso contra menores, pues el 11 de octubre de este año, la FGE aprehendió a un sujeto de nombre Lorenzo P., quien fue denunciado por abuso sexual cometido contra su hijastra.

Foto: Twitter.

Todo salió a la luz cuando, a principios de mayo de 2014, el padre de la niña, de entonces 6 años, comenzó a notar cambios en la actitud de la menor, por lo que la llevó a que recibiera terapia psicológica. Durante el proceso de terapia salió a relucir que la niña era víctima de abuso por parte de la pareja de su madre, por lo que se inmediato se presentó la denuncia y Lorenzo fue aprendido el 11 de octubre, siendo vinculado a proceso el 16 del mes pasado.

También en esa ciudad fue vinculado a proceso Gabriel R. por abuso sexual en contra de su sobrina de 7 años de edad, la cual, con engaños, entró a una habitación cuando estaba en casa de su abuela y él la atacó. Los hechos ocurrieron en el mes de julio de este año y apenas el 16 de octubre el agresor fue vinculado a proceso.

El 12 de abril, también en Apatzingán, Marco Antonio A. le pidió a su hijastra menor de edad que lo llevara en su motocicleta a una tenencia de Parácuaro, y una vez en ese lugar, abusó de ella. Cuando la mamá de la adolescente se dio cuenta, presentó la denuncia, y el 5 de noviembre Marco Antonio fue aprehendido.

En Lázaro Cárdenas, Ángel “N” aprovechaba que se quedaba a solas con sus hijastras para violarlas. Las niñas tienen 10 y 8 años de edad y los abusos se cometieron desde el mes de julio de este año hasta inicios de octubre. El agresor fue aprehendido el 10 de octubre y el 29 de ese mes fue vinculado a proceso.

También en la ciudad portuaria, el 19 de septiembre una menor de edad caminaba rumbo a su casa cuando la vio Bryan Rolando R., sujeto que en ese momento circulaba a bordo de un Tsuru. Entonces, Rolando bajó del carro, comenzó a golpearla y la obligó a subir al coche, donde abusó sexualmente de ella. Fue aprehendido el 7 de noviembre.

En Uruapan, Ramiro “N” se quedó en casa cuidando a su hijo. Luego de eso, el niño presentó malestares fijismo, por lo que la madre lo llevó a consulta médica y ahí salió a relucir el abuso sexual, por lo que la denuncia fue presentada. Cabe señalar que el delito se cometió el 6 de octubre de 2015, pero apenas el 18 de octubre de este año fue aprehendido y el 23 de ese mes fue vinculado a proceso.

El 6 de abril de este año, la madre de una niña de Uruapan se dio cuenta de que su pareja abusaba de su hija, por lo que procedió a denunciarlo. Los ataques por parte del padrastro se habían estado residiendo desde un mes antes y Miguel Alexis “N” fue detenido el 19 de octubre, y ya el día 29 del mes pasado un juez lo vinculó a proceso.

También en Uruapan, Ignacio “N” fue aprehendido el 3 de noviembre luego de que fue denunciado por abusar sexualmente de su propia hija de 7 años mientras ambos estaban solos en casa.

Por otro lado, en Zitácuaro, la Fiscalía detuvo a una pareja por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores. Según las investigaciones, José Santos “N” violó en repetidas ocasiones a una menor de edad durante el mes de julio de este año, todo ello con el consentimiento de la propia madre de la menor, María Teresa “N”.

También en esa ciudad del Oriente del estado, el 7 de octubre fue aprehendido Narciso “N”, quien el 21 de ese mes fue vinculado a proceso. El delito que se le imputa es el de abuso sexual contra una adolescente de 16 años de edad cometido el 8 de septiembre del presente años. Pero no sólo la violó, también la amenazó de muerte para que no contara lo ocurrido. Por fortuna la denuncia fue presentada y Narciso espera sentencia.

El 21 de marzo de este año, Felipe “N” caminaba con su hija menor de edad por una calle solitaria del municipio de Hidalgo, situación que el sujeto aprovechó para someter a la menor y abusar sexualmente de ella. Afortunadamente la denuncia fue presentada y Felipe fue aprehendido el 11 de octubre y el 19 de ese mes recibió vinculación a proceso.

Finalmente, también en Zitácuaro, el 4 de octubre, un sujeto de nombre Denis “N” estaba cerrando su negocio, y cuando las puestas se cerraron, abusó sexualmente de su empleada menor de edad, a quien amagó con atentar contra su padre si lo denunciaba, pero la chica habló y el agresor fue aprehendido el pasado 10 de noviembre.

Todos los agresores anteriormente mencionados están a la espera de sentencia para, si son culpables, pagar su delito en prisión.

Apenas 4 condenados

La justicia muchas veces, si llega, lo hace tarde, pues en el último mes y medio sólo 4 personas han recibido sentencia por delitos sexuales. Por ejemplo, el 7 de octubre, en Morelia, Daniel “N” fue sentenciado a 18 años de cárcel por el delito de violación cometido varias veces en agravio de su sobrina de 8 años de edad. El crimen ocurrió el 29 de diciembre de 2014.

En Coalcomán, el 7 de noviembre recibió fallo condenatorio Agustín “N”, quien el 18 de marzo de 2019 atacó sexualmente a su hijastro de 10 años de edad. Cabe señalar que el fallo condenatorio es sólo el hecho de hallarlo culpable, por lo que está a la espera de saber cuántos años pasará en la cárcel.

En Apatzingán, Antonio T. abusó contantemente de su hijastra desde que ella tenía 5 años de edad. Los ataques se cometieron desde 2013 hasta que, en septiembre de 2019, la niña le contó todo a su madre, quien lo denunció. Apenas el 5 de noviembre Antonio recibió sentencia condenatoria de 20 años de cárcel.

Por último, Luis Alberto “N”, de Uruapan, atacó sexualmente a un niño el 22 de febrero de 2018 y el 5 de octubre fue sentenciado a 21 años de prisión.

Confinamiento por COVID-19 y riesgo

Aldeas Infantiles SOS México hizo la presentación de la “Guía para la prevención del abuso sexual durante el COVID-19”. En ese marco se puntualizó que las medidas de confinamiento y el distanciamiento social para evitar la propagación del COVID-19 han tenido diversas repercusiones en la vida diaria de las familias, entre estas, el incremento de casos de violencia. Desde marzo se han registrado más de 115 mil llamadas de emergencia por incidentes contra mujeres, niñas y niños, como abuso sexual, acoso sexual, violación, violencia de pareja y violencia familiar.

“Escucha su voz”

En el marco del Día Nacional contra el Abuso Sexual Infantil, que se conmemora el 19 de noviembre, Aldeas Infantiles SOS México presentó la campaña “Escucha su voz”.

Diana Rosales Espinosa, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS México, destacó que es urgente y obligatorio hablar de abuso sexual infantil, porque está sucediendo en los hogares y las calles, y no se está hablando de cómo prevenirlo, identificarlo, atenderlo y, sobre todo, de cómo sancionarlo.

La campaña busca construir y llevar a cabo una política integral de prevención, que involucre entornos seguros y protectores en los hogares, escuelas y espacios públicos. Para ello es necesario destinar presupuesto y establecer una coordinación para brindar información, apoyo y capacitación, respecto a la prevención, identificación y atención del abuso sexual infantil con perspectiva de derechos. Pero también se debe dar prioridad a situaciones de vulnerabilidad, como niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad, en situación de calle, en centros de asistencia social, así como en situación de movilidad irregular.

Foto: Ilustrativa.

También se busca generar información que permita la identificación del abuso sexual infantil, sus causas, implicaciones y efectos. En ese sentido, es importante medir y evaluar para tener indicadores que ayuden a conocer los datos reales del abuso sexual infantil. También es necesario dar seguimiento, monitoreo y respuesta a estas métricas y buscar la homologación de códigos penales que permita la regulación del abuso sexual infantil en todas las entidades.

Por ello, Aldeas Infantiles busca que desde el gobierno se destine mayor presupuesto a la atención médica, psicológica y legal para el acompañamiento y recuperación durante y después del proceso de denuncia a niñas, niños, adolescentes que han sufrido violencia sexual y a sus familias, además de revisar los procedimientos de atención, acompañamiento y recuperación con el fin de generar un protocolo único que garantice el interés superior del niño e integre mecanismos de denuncia protectores, confiables y accesibles.

También, dice la directora, es necesario diseñar un modelo de atención integral para víctimas de violencia sexual que integre los procesos de recuperación y reintegración, así como generar los mecanismos necesarios de coordinación y colaboración entre autoridades, niveles de gobierno y organizaciones sociales para llevar a cabo este modelo de atención.

Por último, se deben de fortalecer las capacidades de las autoridades que brindan atención directa respecto a derechos, para la atención a víctimas desde un enfoque derechos humanos y derechos de la niñez.

Diana Rosales informó que, ante esta situación, se debe agilizar el seguimiento a las denuncias y casos denunciados en carpetas de investigación de los ministerios públicos para que se logre establecer la ley.

Niños explotados

De acuerdo con un diagnóstico presentado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), 85 por ciento de las víctimas de este delito son niñas, y la gran mayoría de ellas son explotadas sexualmente. En ese sentido, durante 2019 se reportaron 827 mil 299 casos de distribución de pornografía infantil, y en 2020 el panorama no mejoró, ya que en abril de 2020 se compartió un millón de imágenes con este tipo de contenido en todo el mundo, pero para abril de este año la cifra se cuadruplicó a 4.1 millones de imágenes, de acuerdo con datos del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés).

Desprendido de datos de la CNDH y la entonces Procuraduría General de la República, en 2017 de estimaba que 21 mil menores habían sido captados por redes de trata y 45 de cada 100 eran indígenas, y el fenómeno ha crecido, puesto que mientras en 2016 apenas en el 18 por ciento de las carpetas de investigación sobre trata de personas en México las víctimas eran menores de edad, para 2020, los niños y niñas ya representan el 36 por ciento de las carpetas abiertas por este delito.

Para alertar sobre esta situación, la Red por los Derechos de la Infancia en México presentó un informe al presidente Andrés Manuel López Obrador, en el que se pone de relieve que 3 mil 320 víctimas de trata de personas en México son menores de edad, la gran mayoría mujeres, registrándose en promedio diario 12 víctimas menores de 18 años de edad, con focos rojos en Coahuila, Chiapas, Chihuahua y baja California.

Pero además aumentó la prevalencia del delito de trata de personas cuyas víctimas son niñas, niños y adolescentes, para el periodo comprendido entre enero y junio de 2020, con un incremento de 62 por ciento en relación con 2019, según datos contenido en el documento “Impacto de la pandemia COVID-19 en los derechos de la infancia en México, 2020”.

Además, el 79.7 por ciento de las víctimas son niñas, según datos generados por Redim a partir de la base de datos de SESNSP, que cuenta las carpetas de investigación que se abren a nivel nacional.