La presidenta Claudia Sheinbaum y Luisa María Alcalde, defendieron los lineamientos sobre el derecho de las audiencias y aseguraron que no buscan censurar a los medios de comunicación, sino garantizar el acceso a información veraz, plural y claramente diferenciada entre noticias, opiniones y publicidad. Durante la conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que, así como el gobierno tiene la obligación de actuar con transparencia, los medios también deben contar con mecanismos que protejan el derecho a la información de la ciudadanía. “Como el gobierno tiene que ser transparente, también los medios de información tienen que tener un código de ética para garantizar el derecho a la información”, afirmó. Por su parte, Luisa María Alcalde señaló que, tras la publicación de los lineamientos por parte de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, se generó una campaña de desinformación al afirmar que el gobierno pretende decidir qué información es verdadera o censurar opiniones. “Se desató una campaña de desinformación que estableció una falsa narrativa de que estos lineamientos buscan censurar y que el Estado determine qué es verdad y qué no es verdad. Nada de eso está establecido en los lineamientos”, aseguró. Explicó que los lineamientos, que actualmente se encuentran en consulta pública, retoman lo establecido en la ley y en el artículo sexto constitucional, el cual reconoce el derecho de las audiencias a recibir información plural y veraz. Alcalde aclaró que no será el gobierno quien determine la veracidad de los contenidos, sino que cada concesionario deberá elaborar su propio código de ética para establecer cómo garantizará información verificada. También explicó que cada medio deberá nombrar a un defensor de las audiencias, encargado de recibir y atender las quejas del público, figura que será designada por la propia empresa de comunicación y no por el gobierno. En cuanto a las sanciones, precisó que la autoridad únicamente podrá intervenir cuando un concesionario incumpla con obligaciones administrativas, como no publicar su código de ética, no designar a un defensor de audiencias o no contar con un mecanismo para recibir quejas. Asimismo, rechazó que los lineamientos obliguen a interrumpir constantemente los programas para distinguir opiniones de información. Detalló que, en televisión, únicamente deberá aparecer una “P” al inicio y al final de los espacios publicitarios para identificar que se trata de contenido pagado, mientras que los programas que mezclen noticias y opiniones solo deberán colocar una leyenda al inicio y al cierre de la transmisión. Finalmente, sostuvo que el objetivo es ofrecer mayor claridad a las audiencias y evitar que la publicidad se presente como información periodística o que las opiniones se confundan con hechos noticiosos. “Se trata de mecanismos para que quien está viendo o escuchando sepa cuándo hay opiniones, cuándo hay información y cuándo se trata de publicidad. Esto está muy alejado de una intención de censura”, concluyó.