Hacia una cobertura integral. Ante la implementación gradual del Servicio Universal de Salud prevista para 2027, especialistas y organismos han hecho un llamado urgente al Gobierno de México para fortalecer la organización y el financiamiento del modelo. El objetivo es permitir que cualquier persona, sin importar su afiliación laboral, reciba atención en cualquier institución pública como el IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar. Desafíos estructurales y coordinación Durante el conversatorio de la Coalición México Salud-Hable, los expertos coincidieron en que el sistema de salud actual padece de una fragmentación histórica. Esta división, explicaron, es resultado de que el acceso a la seguridad social aún depende de la condición laboral, dejando desprotegido a más del 50 % de la población que labora en la informalidad. Eficiencia sobre gasto: Investigadoras como Arantxa Colchero (INSP) señalaron que, aunque el gasto público actual (3,3 % del PIB) es bajo, el incremento de recursos por sí solo no garantiza equidad si no se logra una coordinación efectiva entre los subsistemas existentes. Enfoque de equidad: Yamila Comes, de la OPS, enfatizó que la equidad en salud implica dirigir los recursos hacia quienes más los necesitan, eliminando las barreras burocráticas que hoy condicionan la atención a la institución de adscripción. Propuestas para un financiamiento sostenible Para lograr un sistema eficaz, transparente y con capacidad de respuesta, las especialistas propusieron rutas concretas: Fondo Nacional de Salud: Creación de un mecanismo financiero dedicado específicamente a la cobertura universal, con énfasis en enfermedades no transmisibles y salud mental. Reforma fiscal y salud: Carmen Millé (CRECE) planteó la necesidad de implementar medidas fiscales que fortalezcan el presupuesto, específicamente mediante el incremento de impuestos a productos nocivos como tabaco, alcohol, bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados. Transparencia: Silvia Carreño (Instituto Nacional de Psiquiatría) subrayó que cualquier nuevo recurso debe ejercerse bajo estrictos estándares de transparencia, oportunidad y rendición de cuentas para asegurar que llegue efectivamente a la población. La implementación del Servicio Universal de Salud representa uno de los retos logísticos y presupuestarios más importantes para el próximo año, requiriendo un consenso nacional para garantizar un acceso equitativo y de calidad para todos los mexicanos. Redacción / La Voz de Michoacán