Sin bonos, vacaciones y con menos personal las enfermeras hacen frente a la pandemia para salvar vidas

En las unidades exclusivas COVID se designó a enfermeras dedicadas enteramente a dichas áreas de atención, mientras que en los hospitales con solo un área dedicada a esta enfermedad se dividió al personal en dos grupos.

Foto: Víctor Ramírez, La Voz de Michoacán.

Héctor Jiménez / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. El año 2020 fue uno de los más difíciles para las enfermeras michoacanas que, al igual que el resto del personal de salud, debieron enfrentarse a la pandemia por el nuevo coronavirus (COVID-19), pero adicionalmente vivieron la disminución de personal, la falta de bonos por trabajo de riesgo y un periodo más sin que se les aplicara la profesionalización de sus puestos, a la par que los equipos de protección les dejaban marcas en el rostro.

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Tuvimos un año muy difícil porque se fueron compañeras de nosotras, que les llaman “De alto riesgo”, se fueron a tomar sana distancia, con un permiso en el que ellas no pueden trabajar y exponerse. Entonces, al irse ellas, nos quedamos con menos personal. Estuvimos prácticamente todo el año sin vacaciones, trabajando al máximo porque hubo momento en que los hospitales estaban a punto de colapsar”, expresó Adriana Piñón Ortiz, Licenciada en Enfermería adscrita al Hospital Infantil de Morelia.

En entrevista con La Voz de Michoacán, la vocera dio cuenta de las dos realidades que se viven actualmente en el estado, pues mientras parte de la población se mantiene ocupada en hacer compras y reuniones sociales sin cumplir las medidas sanitarias difundidas durante más de nueve meses, hay enfermeras que han mantenido una lucha contra el COVID-19 a lo largo de todo el año y aún temen un colapso de los servicios públicos.

La pandemia, tanto para toda la gente como para nosotros ha sido muy difícil y por eso insistimos a la ciudadanía en que se cuide, porque va a llegar un momento en el que si no se cuidan se va a colapsar allá y de estar trabajando en las condiciones que estamos y estar atendiendo a tantos pacientes, hasta nosotras tenemos el riesgo de contagiarnos por el estrés y el cansancio”.

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Adriana Piñón Ortiz, enfermera

Cuestionada sobre el esquema económico aplicado en la pandemia, la enfermera explicó que “En la Secretaría de Salud existe el concepto de “Alto Riesgo”, el cual no nos han pagado. Estuvimos insistiendo a principios de este año cuando veíamos venir todo lo de la pandemia, en solicitar que se nos pagara el concepto de “Alto Riesgo”, el cual no procedió, no se nos paga ese concepto a pesar de la situación en la que nos encontramos actualmente y tampoco hemos recibido ningún bono extra, nada extra”.

Foto: Víctor Ramírez.

Detalló que en las unidades exclusivas COVID se designó a enfermeras dedicadas enteramente a dichas áreas de atención, mientras que en los hospitales con solo un área dedicada a esta enfermedad se dividió al personal en dos grupos, uno dedicado al área COVID y otro dedicado a los demás pacientes.

Por esas áreas que se dividen y el personal que se mandó a sana distancia, pues nos quedamos con poco personal, fue por eso que ni vacaciones, ni días festivos, ni días económicos se podían tomar porque no había personal que se quedara a laborar”.

Adriana Piñón Ortiz, enfermera


MARCAS DE LA PANDEMIA

Una de las primeras expresiones de la pandemia llegó este 2020 con fotografías y videos de personal médico cuyo rostro estaba literalmente marcado por las largas horas de uso de cubrebocas, gafas y mascarillas. Piñón Ortiz explicó que los nuevos equipos de protección no solo son calientes, pesados y dificultan sus labores, sino que han dejado marcas en algunas enfermeras michoacanas después de nueve meses de batalla.

Imagínense, desde que estamos poniéndonos un overol de plástico encima del uniforme, ya empiezas a sudar; aparte tienes que ponerte un cubrebocas que tiene un sellado hermético, unos lentes de protección también con sellado hermético para evitar que del exterior entren particulares o te puedas contagiar. Tienes que durar con ese equipo muchas horas, tenemos turnos de hasta 12 horas  en el turno nocturno”.

“Es otra cosa trabajar con ese equipo de protección. Desde traer ese equipo que parece el de un astronauta y canalizar a un paciente o tomar un acceso venoso es complicadísimo. Terminamos bañadas en sudor. Terminamos con la cara marcada por el equipo de protección. Hay enfermeras que ya tienen las marcas por todo el tiempo de la pandemia”, concluyó la enfermera, dedicada al área intensiva del Hospital Infantil.

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