A 25 años del retiro de ambulantes, la zona Centro sufre abandono y deterioro

A 25 años de su rescate, el Centro Histórico de Morelia enfrenta el abandono de 180 inmuebles y un éxodo de 60 mil habitantes por gentrificación.

Fachada antigua de cantera en el Centro Histórico de Morelia apuntalada con tapiales y mallas de protección por riesgo de colapso.
Las autoridades de Morelia colocan lonas de advertencia ante el peligro que representan las techumbres dañadas en la zona turística. Foto, Samuel Herrera Jr.

Noticias Morelia. A 25 años del proyecto que retiró el comercio ambulante del Centro Histórico de Morelia en 2001, la zona enfrenta un grave problema de abandono y deterioro estructural. Actualmente se contabilizan cerca de 180 inmuebles históricos abandonados, de los cuales 45 están en riesgo inminente de colapso. Sobra decir que situación representa un peligro directo para los peatones, especialmente durante la temporada de lluvias, por lo que las autoridades municipales han tenido que colocar lonas de advertencia, mallas y tapiales en las fachadas más afectadas.

El deterioro de estas propiedades coincide con un proceso de despoblamiento en el primer cuadro de la ciudad. El Centro ha dejado de ser una zona habitacional debido a factores asociados a la gentrificación, que ha priorizado al turista sobre el moreliano, como el alto costo de mantenimiento y las restricciones legales para modificar edificios históricos. Como consecuencia, el número de residentes ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas, dejando decenas de predios sin supervisión ni reparaciones básicas en techos y muros. Según estimaciones de la propia Gerencia del Centro Histórico, hasta 60 mil personas han abandonado en las últimas dos décadas esta zona debido a diferentes circunstancias.

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En contraste con la pérdida de habitantes, el uso comercial de la zona ha registrado un incremento constante. Los inmuebles ubicados en los ejes principales se han transformado en hoteles, restaurantes, cafés y comercios dirigidos al visitante.

Hasta el momento, la intervención de las autoridades locales se ha limitado a medidas preventivas de seguridad en la vía pública para evitar accidentes por desprendimiento de cantera o techumbres. No existen programas públicos vigentes que financien la restauración de las viviendas particulares en riesgo ni planes de incentivos para repoblar la zona. El balance a un cuarto de siglo del rescate nos deja ver que la conservación de la infraestructura y las condiciones de habitabilidad no acompañaron la reactivación de un espacio que, queda claro, fue reactivado para el comercio, el turismo y poco más.

Texto: Arved Alcántara
Fotos: Samuel Herrera Jr.

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