Centro Morelia luce desierto por suspensión de actividades, pero no es lo mismo en otras colonias

Negocios cerrados, poca gente en las calles, así luce ahora el primer cuadro de la capital ante la suspensión de actividades, sin embargo, algunos tianguis en otras partes de la ciudad continúan operando.

Foto: Víctor Ramírez.

Héctor Jiménez / La voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Ha pasado más de un mes desde que las autoridades federales comenzaron a hablar del estornudo de etiqueta, de sana distancia y posteriormente de la medida “quédate en casa” como contención ante el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, y el Centro Histórico de Morelia luce casi desierto.

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Pese al periodo de celebraciones católicas, solo unas cuantas personas se ven en las calles, las plazas y los portales. Es la imagen, en verdad, de una ciudad bajo emergencia sanitaria. Una imagen que contrasta con las afluencias de personas aún presentes en otros puntos de la capital.

En otras ciudades michoacanas, la imagen de sus calles desiertas es menos impresionante. Sus alcaldías y portales vacíos, de menor tamaño, parecen simplemente una fotografía tomada muy temprano por la mañana.

Foto: Víctor Ramírez.

Pero en el Centro de Morelia, la dimensión de los portales, de los edificios históricos de cantera rosa y los demás elementos que forman parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, producen aún mayor impresión cuando todo este escenario es de negocios cerrados y puertas tapiadas.

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Por las calles ascendentes que llegan al corazón de la ciudad, solo se ven algunas cuantas personas caminando. Cuando se encuentran, observan si el otro lleva cubrebocas, guantes, si huele a gel desinfectante, si ha seguido las indicaciones generales para hacer frente a la contingencia sanitaria por el nuevo coronavirus.

En ocasiones, al cruzarse sus caminos, se alejan un poco, para mantener la sana distancia. En los portales del Centro de la ciudad, se observa una fila de cortinas cerradas, de negocios que ya no están abriendo sus puertas. Algunos locales cubrieron sus ventanas con cartón u otras protecciones.

Foto: Víctor Ramírez.

Solamente un local de zapatos continúa abierto. Los puestos de revistas y periódicos, uno de los elementos más añejos de Morelia, también están cerrados. Incluso los frentes de cafés y restaurantes, que suelen estar repletos de mesas, sillas y comensales, ahora lucen desiertos.

Piden seguir en casa

Sobre este escenario, en días pasados, el presidente municipal de Morelia, Raúl Morón Orozco, grabó un mensaje a la ciudadanía con el que pedía nuevamente que se mantuvieran en casa.

“Hoy más que nunca, te pido tu responsabilidad, tu comprensión, tu paciencia y tu solidaridad. No existe un plan B para enfrentar al coronavirus, tienes una sola obligación, quedarte en casa. No salgas, quédate con tu familia en casa”, exhortó el alcalde en un video difundido en sus redes sociales.

Foto: Víctor Ramírez.

La Plaza de Armas es ocupada por solo tres personas, que cuentan cada una con una banca. Uno de ellos, se toca la frente. Otro, fuma un cigarrillo. En el otro extremo de la plaza, un joven ayuda a una anciana a levantarse. Alguna razón deben tener para haber salido a las calles. Quizá a realizar el pago de la cuenta del teléfono o la electricidad, a retirar dinero del cajero automático, a realizar algún trámite bancario, a comprar alimentos básicos en las tiendas que continúan abiertas.

Un grupo de oficiales de la Policía Michoacán cumplen con su guardia sobre la avenida Madero. Desde sus patrullas, se emite un mensaje en altavoz con el que se pide a las personas que se mantengan en sus casas, que no salgan a las calles durante la emergencia sanitaria.

También ofrecen esta explicación y dan recomendaciones de forma personal a los ciudadanos que siguen presentes en el primer cuadro de la capital. Fuera de un centro de pago de telefónica celular, un hombre pregunta desde su auto si está abierto, si están “dejando pasar”.

Es la incertidumbre de las personas que salen a hacer un trámite y no saben cuáles establecimientos estarán abiertos o cerrados. Uno de los hoteles más icónicos, ha cubierto su entrada con paneles de madera.

Es la imagen, en verdad, de una ciudad bajo emergencia sanitaria. Sin embargo, solo hace falta descender unas cuantas cuadras hasta la avenida Lázaro Cárdenas para encontrarse con otro escenario.

Foto: Jaime Lagunas.

Parecen dos ciudades diferentes. Sobre esta vialidad comercial, son sólo contados los establecimientos que han cerrado sus puertas. Los puestos de comercio informal, aunque son ligeramente menos de lo normal, siguen ocupando las banquetas.

El número de compradores es inferior al que se esperaría en un domingo de la semana santa católica. Pero, aún así, es una afluencia numerosa. Es la imagen, en verdad, de una ciudad que no estuviera bajo emergencia sanitaria.

Foto: Jaime Lagunas.