El reconocimiento ante el espejo refleja una forma de autoconciencia visual que, durante mucho tiempo, se consideró un rasgo distintivo de la cognición humana, aunque también lo tienen algunos simios, las urracas, los elefantes o los delfines mulares. Esta lista podría incluir ahora a las ballenas beluga. Un estudio de la Universidad de la ciudad de Nueva York (EE. UU.) puso a prueba el comportamiento de cuatro ballenas beluga en cautividad, de las que dos, en distinto grado, dieron muestras de reconocerse ante el espejo. Las llamadas pruebas de autorreconocimiento en el espejo han proporcionado evidencias conductuales de un alto nivel de autoconciencia en chimpancés, bonobos, orangutanes, gorilas, delfines mulares, elefantes asiáticos, urracas y, en cierta medida, en el pez lábrido limpiador. El estudio que publica Plos One sometió a una serie de pruebas a cuatro ballenas que forman un grupo social en el Acuario de Nueva York: tres hembras adultas, Kathy (33 años), Marina (18) y Natasha (21), además de la hembra cría de esta última, Maris de 7 años. Los animales fueron expuestos a un espejo de plexiglás de doble cara y a una superficie de control transparente durante las sesiones iniciales y posteriores al espejo, para registrar y analizar sus respuestas conductuales en tres condiciones. Los individuos que muestran autorreconocimento ante el espejo suelen pasar por tres etapas conductuales básicas. La primera son respuestas sociales y exploración e inspección física del espejo, explica el estudio. La segunda es la de las pruebas de contingencia, movimientos inusuales o repetitivos que parecen poner a prueba la correspondencia entre las propias acciones y el comportamiento observado en el espejo, y la tercera el comportamiento autodirigido o reconocimiento de la imagen reflejada como uno mismo y el uso de este como herramienta para observarse. Dos de las cuatro ballenas, la subadulta Maris y su madre, Natasha, mostraron una amplia gama de comportamientos autodirigidos ante el espejo. A esos dos ejemplares se les realizaron pruebas de marcas, que consiste en poner una marca visible en el cuerpo del animal que solo se puede ver con la ayuda de un espejo, con el objetivo de evaluar si usa el reflejo para investigarla. La hembra adulta logró superar una de las tres pruebas de marca, orientando deliberadamente una mancha aplicada en su piel hacia el espejo para inspeccionarla. Los investigadores indican que los comportamientos autodirigidos mostrados por ambas ballenas y el dirigido a la marca por la hembra adulta proporcionan evidencia de la capacidad de autorreconocimiento ante el espejo. Una capacidad que “podría estar más extendida más allá de la familia de los delfínidos y abarcar también a los monodontidos”, señala la investigación, la cual precisa que se necesitan estudios futuros con más belugas de diferentes edades y sexos para profundizar en la comprensión de esta capacidad en esta especie. Las belugas, recuerda el artículo, demuestran capacidades cognitivas avanzadas que involucran tanto su sistema sensorial visual como el auditivo en muchos ámbitos, similares a las capacidades descritas para los simios, los delfines y los elefantes. Además, su destreza cognitiva queda demostrada con, entre otras capacidades, la del uso de herramientas y la valoración de la eficacia de las mismas en tareas específicas. EFE / La Voz de Michoacán