Personas que viven con sobrepeso y obesidad, con más riesgo en épocas de calor

La especialista explica que en estas personas el calor no se disipa adecuadamente a través de la circulación, lo que puede llevar a una sudoración excesiva y pérdida de líquidos y sales minerales

Foto: EFE

Arved Alcántara / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. En medio de la ola de calor que afecta al país y en particular al estado de Michoacán, las personas con sobrepeso y obesidad se encuentran en mayor riesgo de sufrir un golpe de calor, advierte la doctora Ana Rosa Muñoz Duarte, enlace médico científico del grupo farmacéutico Novo Nordisk.

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La especialista alerta que la obesidad, una enfermedad crónica que afecta a más del 72.4 por ciento de la población adulta de 20 años o más y una tercera parte de los niños y jóvenes, dificulta la regulación fisiológica de la temperatura corporal debido al incremento del tejido adiposo, lo que se resiente ante las altas temperaturas que se mantienen desde finales de mayo.

La especialista explica que en estas personas el calor no se disipa adecuadamente a través de la circulación, lo que puede llevar a una sudoración excesiva y pérdida de líquidos y sales minerales, aumentando el riesgo de deshidratación. “Además, el tejido adiposo no retiene el agua de manera eficiente”, expone.

Por ello, la doctora Muñoz Duarte hace un llamado urgente a las personas con sobrepeso y obesidad para que extremen las precauciones durante esta temporada de altas temperaturas, la cual se ha pronosticado podría extenderse hasta los meses de agosto y septiembre.

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Dada la alta prevalencia de estas condiciones en el país, el riesgo de golpe de calor aumenta significativamente, algo que debe evitarse a toda costa”, manifiesta.

El golpe de calor puede tener efectos adversos en las personas con obesidad, manifestándose a través de síntomas como cansancio, agotamiento, sed persistente, calambres en el abdomen y extremidades, presión arterial baja, visión borrosa, dolor de cabeza, inflamación en extremidades, aumento de la temperatura corporal, estrés térmico y alteraciones en el ritmo cardíaco.

La especialista y representante de Novo Nordisk detalla que el golpe de calor es un trastorno que ocurre como resultado de la exposición prolongada a altas temperaturas, donde la temperatura corporal puede elevarse a 40.5 grados Celisus o más, poniendo en riesgo la vida de la persona. Además de los síntomas previos, también pueden presentarse náuseas, vómitos, mareos, desmayos, confusión mental o convulsiones.

Foto: Especial

Es crucial brindar atención inmediata a quienes sufren un golpe de calor. La doctora Muñoz Duarte enfatiza en la importancia de colocar al afectado en la sombra y aplicarle compresas frías o hielo en la cabeza para reducir la temperatura corporal, además de proporcionarle agua para rehidratarlo.

Adicionalmente, la especialista ofrece una serie de recomendaciones para reducir el impacto de las altas temperaturas, como evitar actividades físicas extenuantes, especialmente al mediodía; usar ropa holgada, de telas ligeras y colores claros; protegerse del sol con sombrero y gafas de sol; mantenerse hidratado con agua y evitar bebidas azucaradas; darse baños refrescantes con frecuencia; permanecer en espacios frescos y bien ventilados; y consumir alimentos ligeros y frutas frescas.

También hace hincapié en la importancia de que las personas con sobrepeso y obesidad busquen el asesoramiento de profesionales de la salud para comenzar un tratamiento integral y multidisciplinario para la pérdida de peso. Esto incluye adoptar un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada y actividad física, abordaje psicológico, y en algunos casos, tratamiento farmacológico o quirúrgico según las necesidades de cada paciente. Entre los tratamientos innovadores se encuentra la liraglutida 3mg, un agonista del receptor de GLP-1 que no únicamente ayuda a reducir el peso corporal, sino que también disminuye el riesgo cardiovascular asociado con la obesidad.

Finalmente, la especialista resalta que, además de evitar el riesgo de golpes de calor, la pérdida de peso conlleva grandes beneficios para la salud. Reducir el 5 por ciento al 10 por ciento del peso corporal mejora el perfil de lípidos en la sangre, reduce la presión arterial, alivia el dolor osteoartrítico y la apnea obstructiva del sueño, y disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 y factores de riesgo cardiovascular. Promover un enfoque de prevención y cuidado durante las altas temperaturas es esencial para proteger el bienestar y la calidad de vida de las personas con sobrepeso y obesidad.