Efe / La Voz de Michoacán La guerra de Estados Unidos contra Irán ha costado al Departamento de Defensa unos 38 mil millones de dólares hasta el 1 de agosto y podría añadir entre 2 mil y 3 mil millones de dólares al mes a esa factura mientras continúe el conflicto, según un análisis publicado este martes por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés). El cálculo, elaborado por el organismo no partidista, incluye principalmente el costo de reponer municiones utilizadas durante las operaciones, sustituir equipos perdidos o dañados, así como gastos adicionales de combustible, horas de vuelo y otras operaciones militares. La estimación no incluye algunos costos que ya figuran en el presupuesto habitual del Pentágono. La Oficina de Presupuesto calcula que el costo mensual sería de unos 2.000 millones de dólares si las operaciones mantienen una intensidad similar a la registrada durante mayo y junio, cuando hubo un periodo de menor actividad, y podría acercarse a 3.000 millones si el conflicto mantiene un ritmo como el de julio. El conflicto también redujo las reservas estadounidenses de determinadas municiones, especialmente de interceptores utilizados para defenderse de misiles. El mayor agujero en esa factura está en la munición, el análisis calcula que Estados Unidos necesitará 21.700 millones de dólares para reponer armamento utilizado en la guerra, de los que 13.100 millones corresponden a interceptores de defensa antimisiles y otros 7.300 millones a misiles de crucero. La cifra muestra que una parte importante del coste no procede solo de lanzar ataques, sino también de responder al fuego iraní y mantener las defensas estadounidenses. El ritmo de consumo ha dejado además algunas reservas bajo presión y la Oficia de Presupuesto calcula que desde junio de 2025 Estados Unidos ha utilizado entre la mitad y dos tercios de las existencias de determinados interceptores, mientras que recuperar algunos de esos arsenales podría llevar al menos cinco años, incluso si los fabricantes aumentan su producción. A pesar del costo de la operación militar, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido el despliegue estadounidense en Oriente Medio como necesario para impedir que Irán desarrolle armas nucleares, mientras las perspectivas de un acuerdo con Teherán siguen abiertas, aunque sin avances claros que permitan anticipar un desenlace.