Insta el Papa a superar la tristeza y la amargura en vigilia pascual

Notimex / La Voz de Michoacán Ciudad del Vaticano, 30 Mar.- El Papa Francisco llamó hoy a los fieles a no encerrarse en sí mismos, a superar la tristeza y la amargura producto de sus pecados, durante la homilía de la primera vigilia pascual de preside en su pontificado. PUBLICIDAD Ante más de cuatro mil …

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Notimex / La Voz de Michoacán
Ciudad del Vaticano, 30 Mar.- El Papa Francisco llamó hoy a los fieles a no encerrarse en sí mismos, a superar la tristeza y la amargura producto de sus pecados, durante la homilía de la primera vigilia pascual de preside en su pontificado.

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Ante más de cuatro mil fieles congregados en la Basílica de San Pedro, el pontífice argentino llamó a los fieles católicos a no encerrarse en sí mismos, no perder la confianza y nunca resignarse, porque no existen situaciones que Dios no pueda cambiar ni pecado que no pueda perdonar.

Señaló que los seres humanos se quedan parados, no entienden ni saben afrontar las cosas inesperadas, porque la novedad les da miedo, como la novedad de Dios.

Constató que todos prefieren mantener sus seguridades, pararse ante una tumba, pensando en el difunto, que en definitiva sólo vive en el recuerdo de la historia, como los grandes personajes del pasado.

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"Tenemos miedo de las sorpresas de Dios; tenemos miedo de las sorpresas de Dios. Él nos sorprende siempre. Hermanos y hermanas, no nos cerremos a la novedad que Dios quiere traer a nuestras vidas", dijo.

"¿Estamos acaso con frecuencia cansados, decepcionados, tristes; sentimos el peso de nuestros pecados, pensamos no lo podemos conseguir? No nos encerremos en nosotros mismos, no perdamos la confianza, nunca nos resignemos", agregó.

La reflexión del líder católico partió del pasaje bíblico, en el cual las mujeres acudieron al sepulcro de Jesús después de su muerte, para ungir con aromas su cuerpo.

Recordó que ellas no lo encontraron y clamó: "Jesús no ha muerto, ha resucitado, es el viviente".

Estableció que la novedad de Dios se presenta ante los ojos de aquellas mujeres, y en la victoria sobre el pecado, sobre el mal, sobre la muerte, sobre todo lo que oprime la vida y le da un rostro menos humano.

Según el Papa, los problemas, las preocupaciones de la vida cotidiana tienden a que los hombres se encierren en sí mismos, en la tristeza, en la amargura, y ahí está la muerte. "No busquemos ahí a aquel que vive", indicó.

"Acepta entonces que Jesús resucitado entre en tu vida, acógelo como amigo, con confianza: Él es la vida! Si hasta ahora has estado lejos de él, da un pequeño paso: te acogerá con los brazos abiertos. Si eres indiferente, acepta arriesgar: no quedarás decepcionado", animó.

"Si te parece difícil seguirlo, no tengas miedo, confía en él, ten la seguridad de que él está cerca de ti, está contigo, y te dará la paz que buscas y la fuerza para vivir como él quiere", ponderó.

Tras pronunciar la homilía se pasó al canto de las letanías. Después el obispo de Roma confirió los sacramentos del bautismo, la confirmación y la comunión a cuatro "neófitos": un albanés de 30 años, un italiano de 23, un estadounidense de 17 y un ruso de 30.