La Paz está bajo acecho de grupos violentos bolivianos

Presidenta del Senado demandó que la Policía ayude al Ejército a restablecer el orden

Simpatizantes del expresidente Evo Morales confrontan a la policía en La Paz, Bolivia, el lunes 11 de noviembre del 2019. (AP Foto/Juan Karita)

AP / La Voz de Michoacán

La Paz, Bolivia. La ciudad de La Paz estaba el lunes en la noche bajo la arremetida de grupos violentos que marchaban hacia la plaza de armas, donde está la casa presidencial, y a su paso quemaban y atacaban comercios un día después de la renuncia del presidente Evo Morales, que ha sumido a Bolivia en mayor caos.

La presidenta del Senado, Janine Añez, demandó en un mensaje difundido por televisoras ayuda urgente a las Fuerzas Armadas para coadyuvar a la policía a restablecer el orden. Poco después, el ejército anunció, por primera vez desde que iniciaron las protestas tras las elecciones del 20 de octubre, que apoyaría a la policía en las calles.

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Más temprano, el comandante de la policía de La Paz, coronel José Antonio Barrenechea, dijo que la policía había sido rebasada para contener a la turba y también demandó apoyo militar.

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Los vecinos organizaban grupos de autodefensa y armaban barricadas en las bocacalles y en las avenidas para contener la arremetida. La ciudad estaba casi desierta con escasa gente caminando.

Algunos bolivianos portaban palos para defenderse y hacían rondas. No había vehículos en circulación.

Los grupos violentos bajaban desde la vecina ciudad de El Alto, reducto de Morales donde la tuba quemó comercios y atacó recintos policiales desde la víspera.

Paralelamente, Añez, actual titular del Legislativo, intentaba reunir el quórum necesario para llevar a cabo una sesión extraordinaria el martes. Ésta permitiría elegir al sucesor de Morales y convocar a nuevas elecciones.

Según la legisladora, habría gobierno interino hasta el 21 de enero de 2020, fecha en que se cumplía la gestión de Morales. La boliviana agregó que garantizará el arribo de todos los legisladores para asegurar el quorum. Muchos están fuera de La Paz y piden garantías de seguridad para poder llegar. De no lograrlo, la sesión podría demorarse.

El Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Morales, tiene mayoría en las dos cámaras y la llave para garantizar el quórum.

En esta misma jornada se informó que el expresidente recibió asilo político en México.

El canciller mexicano Marcelo Ebrard dio a conocer la información en conferencia de prensa el lunes por la tarde. Aseguró que recibió una llamada de Morales en la que éste solicitó “verbal y formalmente asilo político” y que se le concedió porque “su vida y su integridad corren riesgo”.

Ebrard agregó que su país había recibido otra veintena de solicitudes de asilo por la misma situación, aunque no especificó de quién se trataba.

Tanto el Legislativo boliviano como otros edificios tuvieron que ser evacuados el lunes ante la llegada de los furiosos manifestantes desde El Alto. A su paso, agredían a la gente y quemaban lo que encontraban. La policía intentaba contener el avance, pero el número de manifestantes los superaba.

Calles, comercios y oficinas fueron cerradas en La Paz ante el temor de nuevos saqueos como los de la víspera. Los manifestantes atacaban con palos y piedras al grito de: “¡Mesa queremos tu cabeza!”.

El expresidente y opositor Carlos Mesa, segundo en los comicios, denunció que una “turba violenta” se dirigía a su casa pasa atacarla.

Más temprano, Morales se deslindó del caos que vive su país tras su renuncia y llamó a los líderes opositores a asumir su responsabilidad para regresar el orden.

Su paradero es desconocido. Antes de su renuncia dijo que regresaría al Chapare, en el centro del país y donde todavía es presidente honorífico de los cocaleros. El lunes por la noche, la cancillería de Perú emitió un comunicado en el que dijo que, “a solicitud del Gobierno de México se concedió permiso de sobrevuelo y abastecimiento de combustible en nuestro país a un avión oficial mexicano, el cual ha partido a las 6:30 pm con destino a Bolivia”.

Morales, quien renunció la víspera poco después de que el jefe del ejército se lo sugiriera y tras semanas de protestas por opositores que lo acusaron de encabezar un fraude electoral para quedarse un cuarto periodo en el poder, sostiene que su salida es resultado de un “golpe de Estado”, algo que sus rivales rechazan.

En medio de la incertidumbre, han seguido las dimisiones. El comandante de la policía, general Yuri calderón, dimitió ante señalamientos de no haber actuado para frenar el vandalismo el lunes en la madrugada en La Paz.

“El camino hacia nuevas elecciones no será fácil en este entorno. Todavía no está claro quién asumirá el cargo de presidente interino y cuándo se celebrarán elecciones. Se necesitan cambios en la autoridad electoral y la asistencia de observadores para que cualquier nuevo proceso electoral se desarrolle sin problemas”.

Fiona Mackie, directora para América Latina de The Economist Intelligence Unit.

Mackie dijo que es probable que el país regrese a la inestabilidad política anterior a la asunción de Morales en 2006, lo que haría “más difícil abordar los crecientes desequilibrios económicos”.

Morales, de 60 años, gobernó 13 años y 9 meses y buscaba un cuarto mandato, pero las denuncias de fraude en las elecciones desataron semanas de protestas. La Organización de Estados Americanos (OEA) confirmó las irregularidades de los comicios después de una auditoría electoral.

La aprehendida presidenta del Tribunal Electora, María Eugenia Choque, declaró a la televisora PAT desde una celda judicial que fue “prisionera de decisiones impuestas”, pero aclaró que revelará detalles en la investigación penal que le inició la fiscalía por “delitos electorales”.

Cuatro personas perdieron la vida y más de cien resultados heridas en violentos choques entre opositores y seguidores de Morales tras las elecciones entre acusaciones de fraude electoral.

El informe de auditoría electoral la OEA encontró irregularidades y puso en cuestión la primera mayoría de votos que reclamó Morales. Ese informe desencadenó los hechos que precipitaron la dimisión del mandatario.