LA CASA DEL JABONERO | Silvano, el priista

El de Carácuaro desde hace años acaricia el anhelo de un día ser presidente de México para gozar de impunidad.

Jorge A. Amaral

Esta semana siguieron los amagos de Silvano Aureoles con ser candidato presidencial, es así que acudió a registrarse como aspirante del Frente Amplio por México. Eso no es nuevo, ya que el de Carácuaro desde hace años acaricia el anhelo de un día ser presidente de México para gozar de impunidad. No le veo otro motivo, porque si fuera por el bien común hubiera empezado por Michoacán, donde ya gobernó, pero en cambio dejó una estela de opacidad y corrupción.

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Pues ahí tiene que el exgobernador, luego de ponerse a los pies del comité organizador de la alianza, fue a la sede del Partido Revolucionario Institucional, el viejo PRI, acompañado por connotados personajes de la crema y nata, como Alberto Frutis y Francisco Huacuz. Para cualquiera que haya surgido de las filas de la izquierda, que durante años se haya jactado de ser miembro fundador del PRD, que en sus casas de campaña hubiera mostrado imponentes fotos con Cuauhtémoc Cárdenas, cualquiera que en sus mítines hubiera gritado voz en cuello “¡ni un voto al PRI, ni un voto al PAN!”, resulta lógico que sintiera cierto escozor al entrar a la sede priista, o por lo menos incomodidad disimulada con cortesía. Pero no en el caso silvanista.

El exgobernador, flanqueado por distinguidos personajes, dio un discurso en el que defendió al PRI y hasta trajo a la memoria a Luis Donaldo Colosio en una sede partidista a la que incluso llamó “mi casa”, destacando que fue el PRI el que construyó las instituciones que hacen de nuestra patria la nación independiente, humana y generosa, a la que entregamos nuestra existencia. “No se puede entender la historia de México sin el PRI; esa es una verdad sencilla. (…) Fue el PRI el constructor de las instituciones que le han dado sentido e identidad a nuestro país, como lo son el Seguro Social, el ISSSTE, Petroleros Mexicanos, la Comisión Federal de Electricidad”, dijo el susodicho, quien no iba a perder la oportunidad para hablar de ciertos “inútiles e incompetentes”, pero no vaya usted a pensar que se refería a quienes gobernaron Michoacán con él. No, Aureoles hablaba de los de Morena, quienes, según sus nervios, están destruyendo las instituciones que sostienen a México.

Si en la elección de 2018 apoyó a José Antonio Meade como candidato presidencial del PRI, pese a que su propio hermano contendía por una senaduría para el PRD y que él, como gobernador, se ostentaba como el primer perredista del estado, ahora Silvano Aureoles se fue de liso durante su registro, esto al decir que “el PRI es un partido que ha tenido altura de miras y ha entendido que es con democracia y apertura como podemos lograr construir un México más fuerte y más justo. Fue don Jesús Reyes Heroles el que vio en la democracia una oportunidad y comprendió que nuestro país tendría futuro solamente si incluye a todos”, dijo.

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Así, como hacen los demagogos y tiranos, Silvano Aureoles plantea un futuro promisorio con base en un pasado glorioso: el progreso de México con las instituciones creadas por el PRI y sus personajes de más noble memoria. ¿Exagero? No porque incluso trajo a Luis Donaldo Colosio en su discurso: “Aquí sabemos muy bien que hoy México está viviendo un profundo deseo de cambio, una sed y hambre de justicia”. Todo esto lo dijo ante un Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del PRI, a quien Silvano Aureoles incluso llamó “mi presidente”. Hubiera sido divertido ver la reacción de Jesús Zambrano, líder nacional del PRD.

Pero Silvano no es un tipo tonto, al menos no en bajezas políticas. Ese discurso tan patético (entendido en sus dos acepciones: que denota gran angustia o padecimiento moral, capaces de conmover profundamente y agitar el ánimo con fuerza, verbigracia, “un gesto patético”; o que es despreciable por sus cualidades negativas, v.gr. “hablar mal de alguien a sus espaldas es patético”) puede obedecer a dos cosas: que efectivamente, Silvano siempre ha sido priista de hueso colorado y por eso hoy simplemente es él mismo al haber salido del closet político. La otra es que, sabiendo que en el PAN quizá lo menosprecian y que en PRD ya no hay nada más que escombros, sólo le queda el PRI, partido ante el cual ha sido servil y disciplinado, pues hay que recordar que él, como legislador, arropó las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto para que a pesar de la oposición pasaran, pero también fue un impulsor del Pacto por México, estrategia política insignia del sexenio priista.

Fuera del discurso elaborado de “rescatar a México”, de “devolverle a México su grandeza”, ¿qué convicciones tiene Silvano Aureoles? Si desde un principio hubiera dicho “al carajo con el PRD, el PRI tiene valores que coinciden más con mis ideales”, órale, es válido cambiar de opinión, y muchas veces es necesario y hasta de sabios, como tantos que dejaron al sol azteca para irse a Morena por haber visto lo que consideraron un mejor proyecto (quedan excluidos los que se fueron sólo como las ratas que abandonan el barco). Pero no es el caso, porque Silvano Aureoles sólo demuestra que es un político convenenciero que sólo busca sus intereses personales.

Usted me dirá “lo que pasa es que tú le tienes tirria porque no tienes pruebas de lo que dices”. Si usted vive en Michoacán seguramente vio cómo dejó al estado, cómo dejó al gobierno. Ergo, si como mandatario estatal no se ocupó del desarrollo real de la entidad, ¿cree usted que lo hará a nivel nacional?

Pero mire, lo bueno es que Silvano Aureoles difícilmente llegará a la candidatura, y si por azares de destino lo consigue, Morena y aliados la tendrán papita. Al tiempo.

El derecho a decir

La música no ha estado exenta de censura y los intentos por callarla. Ya en la década de los 50 el rock and roll fue vilipendiado y los bailes de Elvis Presley fueron censurados en televisión. En el caso del rap podemos hablar de NWA y su canción “Fuck thePolice” y los problemas que al grupo le trajo con el FBI por considerar que incitaba a atacar a los guardianes del orden. Pero también estuvo la criminalizació que Public Enemy sufrió por sus letras politizadas y combativas. Pero el caso más claro, y que me viene a la memoria porque en la semana los he estado revisitando, es el de 2 Live Crew.

Este grupo de rap formado en California, pero luego afincado en Florida, estado que adoptaron como patria chica, lanzó en 1989 su tercer disco, “As nasty as they wanna be”, un álbum lleno de referencias sexuales, con letras sumamente gráficas y explícitas.

Pese a que por ley los discos de 2 Live Crew tenían en la portada la advertencia a padres de familia sobre el contenido explícito, la American Family Association (AFA) consideró que la medida no era suficiente para evitar que sus hijos e hijas quedaran expuestos a la depravación en las letras del grupo, fue así que lograron el apoyo del gobernador de Florida para que dos de los miembros del grupo fueran detenidos durante un concierto con el cargo de violación a las leyes federales contra la obscenidad. Luego de ello, el juez Jose Gonzalez determinó que el disco era obsceno y que por ello su venta era un delito. Fue así que al día siguiente, Charles Freeman, gerente de una tienda de discos, fue detenido por venderle una copia del álbum a un policía encubierto.

Estas acusaciones de obscenidad contra obras no visuales (películas, fotos) no son muy frecuentes en Estados Unidos. Como no hay un estándar nacional, cada juez tiene que decidir si un texto denunciado se puede considerar “obsceno”. Por ejemplo, en 1957, dos amigos del poeta Allen Ginsberg fueron detenidos y juzgados por vender copias de poemas suyos, los cuales estaban repletos de referencias a pornografía, homosexualidad y el consumo de drogas. Finalmente fueron absueltos por el Tribunal Supremo de California.

Al trascender la noticia, la comunidad del hip hop en Estados Unidos respaldó a 2 Live Crew contra la criminalización de su obra, lo cual también fue apoyado por asociaciones civiles, sobre todo de corte racial. Durante el juicio, el académico y perito Henry Louis Gates Jr. defendió que el contenido de sus letras formaba parte de la cultura afroamericana y que merecía ser protegido.

Así, en 1992, una corte estimó el recurso de apelación y revocó la condena por obscenidad contra los raperos, que luego de eso sacaron un extraordinario álbum titulado “Banned in USA”, donde el tema que le da nombre al disco dice: “Tenemos la libertad de expresión, tenemos la libertad de elección y tú, chino, negro, verde, morado, judío, tienes derecho a escuchar a quien quieras, incluso a 2 Live Crew en vivo. Así que todos ustedes: derechistas, izquierdistas, comunistas, hay un lugar para ustedes en este mundo”. Es cuánto.