Juan Carlos Huante / La Voz de Michoacán Corredor delictivo Zacapu-Meseta. El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, reconoció de forma pública la presencia y operación de una célula delictiva integrada por sudamericanos ligados directamente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyo despliegue abarca desde la región de Zacapu hasta la de Nahuatzen. En conferencia de prensa, el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) precisó que se trata de un grupo numeroso de ciudadanos colombianos que buscan fortalecer su presencia y control territorial en la Meseta Purépecha, atraídos principalmente por la riqueza boscosa de la zona y la ejecución de otras actividades delictivas. Agregó que las labores de inteligencia han permitido detectar convoyes de entre 8 y 10 camionetas con delincuentes armados a bordo, los cuales mantienen movilidad constante a través de las regiones Zacapu-Nahuatzen hasta Chilchota-Tangancícuaro-Charapan. Al respecto, Torres Piña mencionó que se mantiene una estrecha comunicación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y con la Guardia Civil para extender y mantener los operativos de vigilancia armada en los puntos críticos de las zonas mencionadas. Hechos recientes y disputas territoriales El servidor público recordó la reciente confrontación armada que afectó directamente a las comunidades indígenas de Cocucho, Sicuicho y Ocumicho, la cual se originó por la disputa territorial entre grupos delincuenciales antagónicos; detalló que una de estas células opera formalmente desde el flanco de Los Reyes-Charapan. Sobre el caso del conflicto en Acachuén, indicó que las investigaciones ministeriales registran avances significativos. Sin embargo, dio a conocer que debido al régimen de usos y costumbres que rige en las localidades, los pobladores no permiten de forma inicial que el personal pericial de la Fiscalía realice las actuaciones correspondientes, obstaculizando desde la práctica de las necropsias de ley a los cadáveres hasta la recopilación de información de campo. Finalmente, respecto a los hechos violentos en Nahuatzen, se detalló que inicialmente tampoco se permitió la recolección de indicios criminalísticos tras el ataque a balazos perpetrado el pasado 17 de mayo en contra de una base de la Kuaricha (guardia comunitaria), donde dos de sus elementos perdieron la vida. No obstante, se confirmó que las autoridades estatales lograron establecer un acuerdo formal con los pobladores para que se permita el ingreso de los agentes y el libre desarrollo de las actuaciones ministeriales.