El 76º Congreso de la FIFA concluyó este jueves en Vancouver con el respaldo político al presidente Gianni Infantino, la defensa de su gestión y el trato dado a varias tensiones geopolíticas, debates sobre gobernanza y derechos humanos en torno al Mundial de 2026. Uno de los momentos más delicados fue la decisión del organismo de no sancionar a Israel por la participación de clubes basados en asentamientos ilegales en Cisjordania, tras una solicitud de la Federación de Palestina. La FIFA justificó su postura al considerar que el estatus jurídico del territorio es "una cuestión no resuelta y altamente compleja". Infantino aprovechó el inicio de su discurso inaugural para despejar una de las grandes incógnitas de las últimas semanas al asegurar que la selección de Irán jugará el Mundial que se disputará en junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá. "Por supuesto, Irán va a jugar en los Estados Unidos de América. Tenemos que unirnos y acercarnos a la gente. La FIFA une al mundo", dijo. Sin embargo, el acceso del personal iraní dependerá de las políticas migratorias de los países anfitriones. Además, la delegación iraní no asistió finalmente a la reunión tras denunciar incidentes en el aeropuerto de Toronto. El congreso también evidenció el respaldo internacional a Infantino. La CAF anunció su apoyo unánime a su reelección para el periodo 2027-2031, sumándose a la petición de la Conmebol, en un momento clave antes del Mundial de 2026, el primero con 48 selecciones. En su discurso, Infantino defendió que la FIFA atraviesa “su mejor momento” tras una década de reformas, con mayores niveles de transparencia y crecimiento económico. Destacó que los ingresos han superado los 14.000 millones de dólares en el ciclo actual. Finalmente, intentó acallar las críticas sobre los precios de las entradas para el Mundial 2026, afirmando que el 90 % del aforo ya está vendido y que existen opciones asequibles. Efe / La Voz de Michoacán