Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán De crecer en una comunidad rural de Parácuaro, Michoacán, a construir una trayectoria en Hollywood, la actriz Elpidia Carrillo ha recorrido un camino que la llevó a compartir pantalla con grandes figuras del cine internacional. Sin embargo, después de abrirse paso en la industria cinematográfica, hoy busca devolver parte de lo aprendido a su tierra, mediante proyectos que acercan el cine a comunidades michoacanas. En entrevista exclusiva para La Voz de Michoacán, la actriz, productora y cineasta de raíces purépechas habló sobre su historia, sus orígenes y el trabajo que impulsa en el estado para que niñas, niños y jóvenes descubran sus capacidades artísticas y tengan la oportunidad de contar sus propias historias. “Yo soy de todo Michoacán”, expresó al recordar sus raíces familiares. Explicó que su familia se dedicaba a la agricultura y la ganadería, actividades que los llevaban a trasladarse entre terrenos conforme cambiaban los ciclos de cultivo del maíz y las necesidades del ganado. Su infancia transcurrió en un entorno rural, rodeada de animales, árboles frutales y noches estrelladas. En aquel entonces, contó, no tenía televisión ni había visto una película, por lo que difícilmente imaginaba que algún día su vida estaría vinculada con la industria cinematográfica de Hollywood. Su salida de Michoacán la llevó a iniciar una trayectoria internacional. No obstante, regresar a sus raíces se convirtió con los años en una parte importante de su desarrollo personal y artístico. Carrillo recordó que pasó cerca de cuatro décadas sin volver a su tierra y que ahora busca contribuir a que otras generaciones encuentren oportunidades sin tener que alejarse de sus comunidades. Una carrera que llegó hasta Hollywood Elpidia Carrillo ha participado en producciones mexicanas e internacionales que la han colocado entre las actrices mexicanas con presencia en Hollywood. Uno de sus papeles más conocidos fue el de Anna en Depredador (Predator), película en la que compartió créditos con Arnold Schwarzenegger. También formó parte de Salvador, dirigida por Oliver Stone; Pan y rosas (Bread and Roses); Nine Lives; Siete almas (Seven Pounds), y Blue Beetle, donde interpretó a Rocio Reyes, madre del protagonista. Su trabajo en Salvador le valió una nominación al Independent Spirit Award como mejor actriz protagonista. Además, recibió dos premios ALMA como mejor actriz de reparto en una película por sus actuaciones en Bread and Roses y Nine Lives. En televisión, ha participado en producciones como Euphoria, Mayans M.C. y El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro. Pese a esta trayectoria, Carrillo considera que el crecimiento de una artista también implica mirar hacia el lugar del que proviene y compartir sus conocimientos con quienes no han tenido las mismas oportunidades de acercarse al cine. Con esa idea, la actriz ha impulsado talleres, festivales y proyecciones cinematográficas en comunidades del estado, con la intención de que sus habitantes no sean únicamente espectadores, sino también participantes en la creación de historias. Carrillo explicó que una de sus principales metas es mostrarles a niñas, niños y jóvenes que pueden escribir, dirigir, actuar y producir sus propios contenidos con los recursos que tienen disponibles, incluso con un teléfono celular. La falta de una sala de cine, una cámara profesional o un edificio especializado no debería impedir que una comunidad desarrolle sus propias expresiones artísticas, considera la actriz, quien busca ampliar estas iniciativas en Michoacán. Durante sus visitas, ha encontrado a niños que se acercan emocionados para abrazarla y que le dicen que estar junto a ella los hace sentir cerca de Hollywood. Frente a esas muestras de admiración, procura transmitirles que ellos también pueden formar parte del mundo cinematográfico. Su mensaje es que no necesitan limitarse a ver las películas de otras personas, sino que tienen la posibilidad de crear sus propias historias y encontrar una forma de expresarse a través del arte. “Todos tenemos un arte; a veces necesitamos a alguien que nos ayude a descubrirlo”, señaló. Busca abrir oportunidades para el talento michoacano Además de los talleres y las proyecciones, Elpidia Carrillo ha comenzado a trabajar en producciones cinematográficas con la participación de actores de comunidades de Michoacán. Durante la entrevista, adelantó que realizó un largometraje con intérpretes locales y que busca que estos proyectos permitan a sus participantes adquirir experiencia y colaborar con profesionales de la industria. Su intención es que las producciones no se limiten a visitar las comunidades como escenarios, sino que involucren a sus habitantes en el proceso creativo, tanto frente a las cámaras como en la escritura y dirección. Carrillo quiere que los jóvenes encuentren oportunidades para desarrollar sus habilidades y que las historias de Michoacán puedan llegar a públicos de otras partes del mundo. La actriz reconoce que el estado atraviesa momentos complicados, pero considera que la cultura puede contribuir a generar espacios de expresión y entendimiento. Por ello, también ha buscado acercar herramientas de acompañamiento a comunidades cuando sus habitantes lo solicitan.