Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán El cine documental es una herramienta para cuestionar la realidad, visibilizar problemas sociales y defender la libertad de expresión, afirmó Gael García Bernal durante una conferencia de prensa en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde se refrendó la alianza con Ambulante y se anunció un premio de 100 mil pesos para impulsar la finalización de una película documental. Durante su intervención, el actor y productor llamó al público, especialmente a las nuevas generaciones, a no dar por sentada la libertad de expresión y a involucrarse con el cine que aborda temas incómodos y cuestiona a quienes toman decisiones. “La libertad de expresión es algo que se tiene que defender todos los días”, expresó al destacar el papel de Ambulante como un espacio para compartir historias, generar conversaciones y promover el pensamiento crítico. García Bernal recordó que la creación de Ambulante surgió, entre otros motivos, de la necesidad de llevar los documentales a públicos que difícilmente podían acceder a ellos en salas comerciales. Para explicar el sentido de esta iniciativa, evocó a su amigo, el cineasta Eugenio Polgovsky, cuya película Trópico de Cáncer (2004) fue presentada en el FICM y contribuyó a impulsar la idea de acercar el cine documental a distintas comunidades del país, en lugar de limitar su exhibición a los circuitos tradicionales de festivales. Como ejemplo de la relevancia de este género, mencionó Resurrección, documental de Polgovsky sobre la contaminación en la zona de El Salto, Jalisco, y las afectaciones relacionadas con el río Santiago. García Bernal señaló que estas problemáticas habían sido documentadas desde años atrás, antes de que volvieran a ocupar un lugar destacado en la conversación pública. Para el actor, este tipo de películas permite conocer advertencias que, de otra manera, podrían permanecer fuera de la atención colectiva. “¿Qué esperamos? ¿Esperamos el desastre, el apocalipsis? Y el apocalipsis solamente le beneficia al fascismo”, planteó durante su intervención, al advertir sobre los riesgos de ignorar los problemas sociales y permitir que las respuestas autoritarias se presenten como soluciones. En ese sentido, defendió la necesidad de ver, compartir y discutir los documentales, así como de mantener espacios donde las personas puedan expresar sus ideas y cuestionar su entorno. Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que el documental no solo registra acontecimientos, sino que también puede abrir debates, estimular la imaginación y contribuir a la transformación social. La alianza entre Ambulante y el FICM busca mantener ese espacio de colaboración para que las historias encuentren nuevas ventanas de exhibición y lleguen a comunidades diversas. Foto: Víctor Ramírez