Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán La comedia romántica también tiene un lugar importante en el cine y merece llegar a públicos distintos, afirmó el actor Jaime Camil durante la presentación de Atrápelo quien pueda, película dirigida por Alfonso Pineda que forma parte de las actividades del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM 2026). Acompañado por Natalia Téllez, Ricardo Polanco e Isabella Arroyo, el actor habló sobre las críticas que suele recibir este género, así como de la diversidad de historias que pueden convivir dentro de la industria cinematográfica. Pppp“Está padrísimo que haya críticas, porque el cine provoca que te guste, que no te guste, que lo quieras ver, que no lo quieras ver”, expresó Camil, quien consideró que el séptimo arte debe ofrecer propuestas para distintos gustos, desde comedias y romances hasta películas de arte, dramas y producciones de crítica social. Sobre Atrápelo quien pueda, destacó que se trata de una historia con corazón y personajes con los que el público puede identificarse. La película combina romance y comedia con temas como el duelo, la familia y la posibilidad de comenzar de nuevo. Una hija que busca que su padre vuelva a enamorarse Isabella Arroyo explicó que Marina, su personaje, mantiene un vínculo muy cercano con su padre y está preocupada por su bienestar emocional tras la pérdida de su madre. Cuando conoce a Lucía, interpretada por Natalia Téllez, Marina encuentra en ella a alguien con quien su padre podría reconstruir su vida sentimental. Su intención de acercarlos surge tanto de la simpatía que siente por Lucía como del deseo de que su papá vuelva a ser feliz. La joven actriz destacó que su personaje está guiado por el amor que siente hacia su padre y por la preocupación de verlo triste. Durante la conferencia, sus compañeros reconocieron su trabajo y señalaron que Marina es una pieza central de la historia. Arroyo también compartió lo que significó trabajar con actores de mayor trayectoria. Dijo que aprendió del profesionalismo de Jaime Camil y de la manera en que sus compañeros equilibran sus responsabilidades laborales con su vida familiar. Natalia Téllez habla del síndrome del impostor Por su parte, Natalia Téllez habló de la vulnerabilidad de Lucía y de la sensación de no ocupar el lugar que una persona desea dentro de su entorno. La actriz explicó que le interesó interpretar a un personaje que no responde al estereotipo de la mujer idealizada ni es necesariamente el interés romántico de todos, sino que tiene inseguridades, contradicciones e imperfecciones. Téllez consideró que esta vulnerabilidad conecta con la historia de Marina, pues mientras los adultos enfrentan sus propias dudas emocionales, la niña demuestra una madurez que los ayuda a reconocer lo verdaderamente importante en sus vidas. La intérprete también destacó la sensibilidad del director, Alfonso Pineda, para equilibrar el tono de la película y dar espacio a los distintos sentimientos de sus personajes, entre ellos el duelo que viven tanto el padre como su hija. Jaime Camil pone a su familia en el centro de su carrera Durante la conferencia, Camil también habló sobre la influencia que tienen sus hijos en sus decisiones profesionales. El actor reconoció que ha rechazado proyectos para no pasar demasiado tiempo lejos de su familia. “Mis hijos son el centro de mi vida”, expresó al hablar de la dificultad que representa estar separado de ellos por motivos de trabajo. Camil añadió que disfruta trabajar con niñas y niños, y que procura mantener un equilibrio entre su carrera y su vida personal. Asimismo, reflexionó sobre la importancia de que los actores puedan interpretar personajes diferentes a aquellos por los que el público suele reconocerlos. En ese sentido, señaló que agradece las oportunidades de trabajar con directores que confían en su capacidad para explorar otros registros, más allá de la comedia y el romance.