T-MEC avanza en Estados Unidos, ¿qué sigue? Acuerdo estaría en marcha en meses

Aunque el Senado estadounidense debe ratificar el acuerdo aprobado por la Cámara baja, prácticamente el T-MEC está en vías de iniciar su aplicación

Foto: Especial.

Redacción / La Voz de Michoacán

Ciudad de México. La implementación del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) está cada vez más cerca. Primero, la semana pasada el Congreso de la Unión aprobó las modificaciones al acuerdo comercial, con lo que México cumplió con su parte; luego con una amplia mayoría la Cámara de Representantes de Estados Unidos hizo lo propio, por lo que el tratado pasará al Senado, con lo que en enero de 2020 se espera su ratificación.

El plan fue aprobado este jueves luego de que la presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, y sus colegas, ganaron concesiones clave de un gobierno ansioso de aprobar el acuerdo comercial antes de la temporada electoral del próximo año, el cual complicaría las cosas.

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Se prevé que el acuerdo tenga un modesto impacto en la economía. Pero da a los legisladores de ambos partidos, Republicanos y Demócratas, la oportunidad de apoyar un acuerdo ansiado por agricultores, granjeros y empresarios impacientes por superar los últimos meses de tensiones comerciales que han complicado sus decisiones de inversión y contratación.

El Senado estadounidense, controlado por los republicanos, probablemente tomará el proyecto de ley cuando los miembros regresen a Washington luego de la temporada navideña y tras lidiar con el juicio político, tema que ha dejado en segundo sitio el T-MEC, asunto prácticamente resuelto.

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También en enero, Canadá podría aprobar el acuerdo, con lo que este entraría en funciones en el primer semestre de 2020, de acuerdo con estimaciones del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y su secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín.

Tanto López Obrador como el mandatario estadounidense, Donald Trump, legisladores demócratas y republicanos expresaron su satisfacción con el progreso que tiene el T-MEC, aunque admitieron que el proceso no está terminado.

Vía Twitter, Trump insistió en que el T-MEC es "grandioso para Estados Unidos", y criticó a la presidenta de la Cámara Baja, Pelosi, por quererse "llevar el crédito".

Los republicanos de la Cámara Baja denunciaron en Twitter que el T-MEC "estuvo en el escritorio de Pelosi por meses, mientras ella ponía la política sobre hacer lo que es correcto para empleados, campesinos y familias. Tras meses de retraso, finalmente se votó a favor del USMCA (como se le conoce en Estados Unidos) una gran victoria del presidente Trump", indicaron sus correligionarios.

Aunque el T-MEC se firmó el 30 de noviembre de 2018, se tuvo que negociar una adenda o protocolo modificatorio, el cual se selló el 10 de diciembre de 2019 en la Ciudad de México. El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que esta es una muy buena noticia, "es benéfico este acuerdo para el pueblo de Canadá, Estados Unidos y para nosotros los mexicanos".

"Estamos bien y de buenas", destacó por medio de un video. Antes, en su conferencia de prensa mañanera, el Presidente señaló que una vez que se apruebe el tratado en el Senado estadounidense, anunciará cuál será la política de crecimiento para 2020.

Acuerdo, bandera de Trump

Donald Trump hizo que la renegociación del TLCAN fuera un sello distintivo de su campaña presidencial en 2016, mientras trataba de obtener los votos de la clase trabajadora en estados como Michigan, Ohio, Wisconsin y Pensilvania.

“Los críticos dijeron que no podría hacerse, pero logramos que sucediera. Otra promesa que se hizo, otra promesa que se cumplió”, señaló Kevin McCarthy, líder de la minoría en la Cámara de Representantes.

Algunos dijeron que el acuerdo no hizo lo suficiente para evitar que los empleos estadounidenses se reubicaran en México, pero obtuvo el elogio de los demócratas, quienes a menudo han votado en contra de otros tratados comerciales.

“Hace 26 años me opuse al TLCAN con cada hueso de mi cuerpo”, comentó el representante John Lewis. “Nunca pensé que llegaría el día en el que tendríamos la oportunidad de corregir algunos de los errores de ese acuerdo”.

Pelosi señaló que el tratado estaba adelantado por “años luz” a lo que el gobierno negoció con Canadá y México. “Sabíamos que podíamos hacerlo mejor”, añadió.

Sepultan al TLCAN

El antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) había eliminado casi todos los aranceles sobre los productos fabricados y comercializados en Norteamérica. Fue algo extraordinario debido a que vinculaba a dos países acaudalados y desarrollados con uno pobre y en vías de desarrollo. Desde entonces, el comercio con Canadá y México ha aumentado a una velocidad mayor que el comercio con la mayoría de otros países.

Durante años, los demócratas han dicho que el TLCAN provocó enormes pérdidas de empleos manufactureros bien pagados en Estados Unidos debido a que las compañías mudaron su producción a territorio mexicano, donde los salarios son bajos. Trump se distinguió de los republicanos _tradicionalmente partidarios del libre comercio_ en las primarias presidenciales con su retórica contra el TLCAN, y su gobierno logró que Canadá y México renegociaran el acuerdo.

En abril, la Comisión de Comercio Internacional proyectó que el acuerdo renegociado impulsaría la economía por 68.000 millones de dólares y añadiría 176.000 puestos de trabajo seis años después de entrar en vigor.

Algunos de los impactos más grandes se sentirían en la industria automotriz estadounidense. El acuerdo busca que se produzcan más vehículos donde los trabajadores tienen un pago promedio de al menos 16 dólares la hora.

La comisión encontró que el nuevo acuerdo crearía 30.000 empleos en las fábricas de autopartes. Por el otro lado, señaló que el pacto aumentaría el precio de las pickups y automóviles. Ello podría repercutir en la demanda y reducir en alrededor de 1.500 el número de puestos en las fábricas que ensamblan vehículos.

Los grupos empresariales y agrícolas habían acudido a los medios y a los pasillos del Congreso para lograr que los legisladores respaldaran el acuerdo, poniendo presión sobre los demócratas para que trabajaran con el gobierno, incluso cuando sindicatos desconfiaban de que el nuevo acuerdo representara una gran mejora respecto al TLCAN.

Trump parecía estar resignado a que los legisladores nunca llegarían a un acuerdo. “Es incapaz de moverlo”, aseveró hace algunas semanas en referencia a Pelosi.

Tras bambalinas, el representante comercial Robert Lighthizer, el principal negociador de Trump, estaba trabajando con los legisladores demócratas en unas modificaciones al acuerdo para abordar sus inquietudes. El acuerdo incluye un proceso que podría conducir a inspecciones en las plantas e instalaciones de México que no cumplan con las obligaciones laborales.

También asegura más de 600 millones de dólares para problemas ambientales en la región. Eliminó darles a las farmacéuticas 10 años de protección contra medicamentos genéricos en la onerosa categoría de medicamentos biológicos, que se utilizan para luchar contra enfermedades como el cáncer, artritis reumatoide y diabetes.

A fin de cuentas, el sindicato AFL-CIO apoyó el pacto, así como la Cámara de Comercio de Estados Unidos y otras asociaciones industriales.

Los críticos señalaron que entendían que el acuerdo renegociado era una mejora respecto al TLCAN, pero destacaron que no era suficiente.

“Los empleos estadounidenses seguirán yéndose a otros países”, afirmó el representante demócrata Bill Pascrell.

Con información de AP