Hombres de la facultad de Filosofía, de la UMSNH, realizan conversatorio en la ausencia de mujeres

Estudiantes y profesores de la facultad de Filosofía llevaron a cabo este 9 marzo, día en que se ausentaron las mujeres, un conservatorio para reflexionar sobre la violencia contra la mujer.

Foto: Christian Hernández.

Omar Cuiriz, Arturo Villagómez / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Las mujeres que estudian en la Facultad de Filosofía, de la UMNSH, no asistieron este 9 de marzo a clases. Días antes ellas y miles de otras mujeres en México, fueron claras al advertir que llevarían a cabo un paro nacional.

En Filosofía, y otras facultades, los salones lucieron con butacas vacías, las de ellas. Sin embargo, las mujeres pidieron que en su ausencia los varones dialogaran y reflexionaran sobre la violencia de género.

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En una actividad poco usual, y quizá de las primeras de este tipo en toda la UMSNH, la dirección de la facultad, convocó para este día a un conservatorio titulado ¿Hombres y onvres? Un llamado a erradicar nuestras violencias machistas.

Al diálogo asistieron profesores, alumnos, pero también algunas mujeres que vieron la convocatoria en redes sociales.

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El director, Mario Alberto Cortés, explicó a este medio que el objetivo es destacar que las protestas van dirigidas a quienes ejercen violencia de manera cotidiana y que es importante apoyar [los varones] las manifestaciones, “pero que no sirve de mucho si no se reconoce de dónde viene la violencia.

“En este caso somos los hombres los que comentemos este tipo de violencia en diferente gravedad y no podemos manejarnos como si estuviéramos solamente presenciando, como espectadores del asunto, es decir, somos participes y no solo la parte que denuncia, sino la parte denunciada”.

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Comentó que la importancia del conservatorio es para los hombres reflexionen sobre su papel que tienen en esta problemática.

“La educación tienen como intención atacar este tipo de fanatismo, prejuicios e incluso de luchar contra la ignorancia y el asunto de género pasa por una cultura patriarcal que asumimos a veces justamente como parte de esos prejuicios con los cuales hemos sido formados y que cuesta mucho trabajo desembarazarse de ellos y erradicarlos es parte de las funciones que tenemos como plantel educativo”, manifestó.

Por su parte, el profesor Juan Manuel Velasco, sentenció que la institución no puede llamarse honorable si al interior se sigue solapando y ocultado la violencia, “somos una universidad que tiene muchos problemas en ese sentido”, señalo.

Dijo que las instituciones no han escuchado los reclamos de las mujeres, y que “las hemos mandado al carajo cuando se han quejado; la institución no ha sabido responder y es ahí donde tenemos que apuntar. Esto es un problema de cómo nos relacionamos los varones con las mujeres, pero también de cómo están diseñadas las normas y las prácticas de las instituciones”.

“La institución es patriarcal, es machista y está así diseñada y si no le entramos a eso, será complicado”.

Reclamó que hay un protocolo que no se ha implementado y un Tribunal Universitario que se tarda tres años en tomar una decisión sobre un caso.

Por último reconoció que, si no hubieran ocurrido las marchas y manifestaciones por parte de las mujeres, sería muy probable ellos no estuvieran realizando el ejercicio.

El conversatorio consistió en la exposición de experiencias personales y de estudio por parte de algunos profesores y estudiantes, y luego se abrió un espacio para el dialogo entre todos los presentes.

Los presentes aclararon que, para llevar a cabo la actividad, consultaron primero a sus compañeras, quienes les dijeron que sólo si se tomaba en serio el tema valdría la pena realizarlo.

¿Hombres y onvres? Un llamado a erradicar nuestras violencias machistas, se da un día después de que México viviera un día histórico a causa de las marchas realizadas en todo el país.

Michoacanas se sumaron a las manifestaciones y lograron una marcha de mujeres que no se había visto en las últimas décadas, por la cantidad de mujeres que asistieron, por la energía decidida y por los mensajes claros: “Nos queremos vivas”, “Somos la voz de las que ya no están”…