GALERÍA | Morelia vive su primer fin de semana con bares y antros abiertos

El staff de seguridad de cada establecimiento se ha convertido en el primer filtro.

Foto: Christian Hernández.

Jorge Manzo / La Voz de Michoacán.

Morelia, Michoacán. "Cuando el DJ pone la música..." y así, poco a poco la vida nocturna en Morelia va entrando a una nueva normalidad. Ya comían ansias para regresar a los antros, bares y restaurantes, aunque por ahora con aforos limitados.

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El staff de seguridad de cada establecimiento se ha convertido en el primer filtro. Utilizan termómetro para medirles la temperatura a los asistentes, los "bañan" de sanitizantes y les colocan gel antibacterial.

Foto: Christian Hernández.
Foto: Christian Hernández.

Las avenidas Enrique Ramírez, Camelinas y las zonas de Altozano y el Centro Histórico tienen vida de noche.

Foto: Christian Hernández.

Todos lucen sus mejores galas, después de que durante cuatro meses suspendieron operaciones. Los meseros están obligados a usar caretas y cubrebocas. Sólo les niegan el acceso si están rebasando sus aforos.

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Foto: Christian Hernández.

Inspectores merodean los establecimientos y si ven sobresaturación lanzan llamados de atención, aunque si es reincidente proceden a la clausura.

Video: Christian Hernández.

Hay negocios que siguen sufriendo. No llega la gente y argumentan que es por las condiciones de precariedad, sin embargo no bajarán el telón hasta que vengan mejores tiempos. Confían en la fidelidad de sus clientes.

Foto: Christian Hernández.

La Voz de Michoacán recorrió los principales bares, antros y restaurantes de la ciudad. Todos procuraron cumplir con las reglas sanitarias, y si bien apenas esta semana abrieron operaciones están obligados a cumplir con los protocolos, pues en caso de que haya brotes de contagios por coronavirus se procedería al cierre de los negocios.

Foto: Christian Hernández.

Fue una larga temporada sin vida nocturna, sin embargo, nada es como en el pasado. Ya no se podrán bailar entre apretujones y la sugerencia es que porten cubrebocas.

Han tenido que separar las mesas entre cada una, pues se debe guardar la distancia. No falta quién se resista e intente amedrentar.