Redacción / La Voz de Michoacán Entre olor a cempasúchil, música tradicional y un cálido ambiente familiar, las instalaciones del campus Carlos Prieto del Conservatorio de Las Rosas se llenaron de vida este 29 de octubre, a partir de las 17:30 horas, para conmemorar una de las festividades más entrañables de México: el Día de Muertos. Desde la hora de ingreso, la comunidad escolar —integrada por alumnos de primaria y secundaria, docentes y padres de familia— se dio cita para vivir una jornada llena de color, arte e identidad cultural, en la que los estudiantes vistieron atuendos tradicionales, portando ropa de manta, huaraches, sombreros y rostros maquillados de catrinas y calaveras. Como parte central de las actividades académicas y culturales de la materia de historia, cada grupo escolar elaboró un altar de muertos dedicado a diferentes entidades de la república mexicana. Los pasillos y áreas comunes se convirtieron en un mapa cultural que incluyó coloridas ofrendas representativas de estados como Michoacán, Oaxaca, Yucatán, Puebla y Veracruz, destacando los elementos, platillos y simbolismos característicos de cada región. La comunidad de padres de familia participó activamente recorriendo las muestras y emitiendo su voto para elegir al altar favorito del concurso, cuyos resultados y premiación se darán a conocer el próximo 3 de noviembre. Uno de los momentos más emotivos de la celebración se vivió en los patios del plantel, donde los estudiantes sorprendieron a los asistentes con flashmobs corales. Sosteniendo velas en las manos y haciendo gala de la sólida formación musical que reciben en el plantel, los alumnos interpretaron y corearon la icónica melodía de "La Llorona" en náhuatl, creando una atmósfera mística y conmovedora que cautivó a las familias presentes. Además de la contemplación de los altares y las expresiones artísticas, los asistentes pudieron disfrutar de una kermés con venta de aperitivos y antojitos tradicionales. Mientras los padres de familia degustaban los alimentos y convivían en un entorno de sana armonía, los alumnos permanecieron turnándose en sus altares para cuidar y compartir el trabajo de investigación que realizaron para esta fecha tan significativa.