LA CASA DEL JABONERO | Políticos, silencios elocuentes

Los políticos suelen ser pura música, y como en la música, la melodía está compuesta de sonidos, pero también de silencios.

Jorge A. Amaral

“La política es el arte de disfrazar de interés general el interés particular”
Edmond Thiaudière

En estos tiempos en que comienza a perfilarse la ruta política hacia el proceso electoral que concluye el próximo año, es importante escuchar lo que dicen los actores políticos para saber hacia dónde irá el asunto y, llegado el momento, como electores, tomar la mejor decisión, de forma consciente e informada. Pero no es importante sólo lo que dicen, también es necesario conocer lo que han hecho, pues por ese desconocimiento es que tenemos a un Manuel Bartlett al frente de la Comisión Federal de Electricidad. Pero si esos dos aspectos son importantes, también hay que agudizar los sentidos para escuchar lo que no dicen. Recuerde usted que los políticos suelen ser pura música, y como en la música, la melodía está compuesta de sonidos, pero también de silencios.

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Empiezo con esta reflexión porque esta semana se llevó a cabo una reunión entre algunos personajes de lo más granado de la política estatal. Entre líderes y actores de los partidos de la Revolución Democrática, Acción Nacional y Revolucionario Institucional, sumados al independiente Alfonso Martínez, además de compartir la carne y el tequila en un conocido restaurante del sur de la capital del estado, comenzaron a perfilar lo que posiblemente sea la ruta a seguir para las elecciones del próximo año.

El posicionamiento filtrado a los medios de comunicación tuvo elementos aún muy rudimentarios, apenas preliminares de la idea que quieren vender al electorado si es que deciden establecer una alianza entre fuerzas políticas y el exalcalde independiente y exdiputado panista. Claro que las buenas intenciones no están de lado, y por ello se plantean sumar a más personas interesadas en incidir en las elecciones, porque a este primer encuentro fueron sólo algunos de los que han dicho que quieren o que no se descartan: Alfonso Martínez, el secretario de Gobierno Carlos Herrera Tello, los panistas Arturo Hernández y Armando Tejeda y, ¡válgame Dios!, hasta el perredista Antonio Soto.

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Entre las ideas generadas en ese encuentro está que asumen que la ciudadanía los quiere ver juntos, no peleando; que todos caben pues todos tienen algo que aportar, y que la exigencia ciudadana por las circunstancias actuales los obliga a encontrar la forma de poner a Michoacán en el centro de las decisiones sobre los intereses personales o de partido, y destacaron que este conglomerado político no es contra nadie en específico, sino “en favor de Michoacán”.

Foto de Arturo Molina.

Eso dijeron, pero hay que pensar mal si es que queremos acertar, y por eso, aunque escueto, este posicionamiento dice mucho de lo que esperan, porque:

1. La ciudadanía los quiere ver juntos, no peleando. De entrada, ya asumieron lo que el electorado desea de ellos, y será como en elecciones pasadas, en que los perredistas y panistas se aliaron luego de hacer acuerdos cupulares, sin consultar al grueso de la militancia. No se les debe olvidar que ese afán aliancista para ganar elecciones a como dé lugar fue lo que provocó que muchos militantes, tanto de alto perfil como los de miles de a pie, migraran a Morena. Ergo, más vale que ahora sí le pregunten a lo que queda de militancia perredista y a los panistas de abajo, los que no se van a beneficiar con un cargo o una candidatura, esos que simplemente van a los mítines a cargar banderitas y a votar de forma disciplinada.

2. Todos caben pues todos tienen algo que aportar. Esto, queridos contertulios, no otra cosa que el muy mexicano “para todos hay”, todos pueden traer votos. Tomemos en cuenta que cuando se gana una elección viene la evaluación para ver quién hizo activismo más eficiente y quién aportó más recursos y con base en eso se definen las carteras y los puestos de mayor o menor rango en el escalafón del nuevo gobierno.

3. La exigencia ciudadana por las circunstancias actuales los obliga a encontrar la forma de poner a Michoacán en el centro de las decisiones sobre los intereses personales o de partido. De nuevo asumen que el grueso de la ciudadanía los quiere ver juntos pero, además, eso de “encontrar la forma de poner a Michoacán en el centro de las decisiones” me suena a que es bien complicado, por eso tienen que hallar la manera. Eso quiere decir que en décadas de vida partidista y carrera política aún no saben cómo poner al estado, a la gente, en el centro de las decisiones, y por eso, en vista de que la tarea es titánica, colosal, nunca realizada, es que sólo juntos pueden saber cómo no anteponer sus interesases personales y de partido.

El punto es de destacarse porque mientras cacarean que hallarán la forma (no saben cómo, pero la encontrarán) para que el estado sea la prioridad, los del PAN dicen que le entran a la alianza si Antonio García Conejo no es el candidato, los del PRD dicen que a ellos les toca encabezar la alianza y los del PRI afirman que el candidato debe ser de ellos, o de lo contrario tienen en la red las suficientes canicas para ir solos a la disputa electoral. Vaya, recuerde que, por ejemplo, cuando se crea una “comisión de la verdad” es porque todos mienten.

4. La alianza no es contra nadie en específico, sino “en favor de Michoacán”. Adivine quién es ese alguien específico contra el que dicen que no van. Así es: Morena, que es un alguien específico que encabeza las encuestas con los diferentes perfiles para la gubernatura, de manera específica Morena tiene mayoría en el Congreso federal, y en el Congreso local, entre Morena y PT suman 17 de los 40 diputados, y si bien no son mayoría, pesan. Además, entre el PAN con 40 y Morena con 27 suman más de la mitad de los municipios michoacanos, donde hasta hace poco el reparto era sobre todo entre el PRI (actualmente gobierna 21 municipios) y el PRD (10), al menos hasta la toma de posesión, porque 4 presidentes municipales se pusieron su chaleco guinda. Ya lo de “en favor de Michoacán” es el puro garigol para distraernos de lo que no se ve a primera vista.

Puede que me equivoque en esa lectura, puede que su servidor sólo sea un malpensado, desconfiado, hombre de poca fe cuyo apartidismo lo hace dudar de las nobles intenciones de la clase política. Puede que en realidad esos personajes sean como apóstoles de la democracia y quien esto escribe sea un impío. Ya se verá, pero si no estuviera seguro de lo que escribo, no lo haría. Al tiempo.

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Diputados, esos truhanes

El presupuesto para 2021 ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y, como era de esperarse, incluye recortes y más recortes a áreas tan sensibles como el campo, la seguridad y los fondos para desastres, entre otros tantos rubros.

Con la aprobación de la mayoría morenista se confirmó una reducción de 2 mil 184 millones en conjunto al Poder Judicial (mil 130 millones), el Instituto Nacional Electoral (870 millones en año de elecciones), al mismo Poder Legislativo (100 millones), la Fiscalía General de la República (71 millones), INAI (13.4 millones) y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (23 millones).

Entre las prioridades de gasto programable se encuentran definidas la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador para los rubros de salud, seguridad pública (Guardia Nacional), programas sociales e inversión en proyectos faraónicos como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía y el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec.

Y el agarrón en la Cámara fue de auténtica pena ajena, pues la aplanadora morenista se impuso y los reclamos y llamados de la oposición toparon con pared.

Pero en el Congreso del Estado también hubo sesión, en este caso para aprobar el proyecto de presupuesto para el Poder Legislativo en 2021. Dicen que si esperas recibir 10, debes pedir 15, y quizá fue la jugada de los diputados locales.

El pasado miércoles, el Congreso del Estado coincidió en proyectar como presupuesto para 2021 la nada despreciable cantidad de 899 millones 992 mil 957 pesos para el año próximo, siendo que en 2020 el presupuesto de egresos de la Legislatura fue por el orden de 800.9 millones de pesos. Así, para el próximo año, que ni siquiera concluirán en funciones, quieren 100 millones de pesos más.

Pero, ¿por qué pedir más presupuesto para un año que ni siquiera concluirán ellos en funciones? Es bien simple y usted ya lo sabe: es año electoral y el recurso se necesita para las dádivas en los distritos, contratar publicidad, apoyar a candidatos afines, proyectarse hacia nuevos derroteros políticos, como el Congreso de la Unión, una alcaldía o una secretaría, y eso no sale barato. Por eso, aunque el estado esté en crisis económica, aunque se viene una oleada de tijeretazos federales a los recursos de la entidad, aunque por la pandemia la población está muy golpeada, ellos precisan más dinero. Es cuánto.

Postdata: poderoso caballero, Don Dinero

El Instituto Electoral de Michoacán está promoviendo que las diputaciones plurinominales también estén sujetas al principio de paridad de género, como ya se marca para las candidaturas, y los partidos ya comenzaron a reprochar.

Entre eufemismos y choro mareador, políticos como Ernesto Núñez y, ¡válgame Dios!, Antonio Soto, ya dijeron abiertamente que a quien le corresponde definir para quién son las candidaturas y las curules plurinominales es a los partidos, no al IEM, pues la vida interna de los institutos políticos es cosa íntima.

Pero de forma sutil, casi en silencio, dejaron entrever que están por revisar el proyecto presupuestal para el Instituto Electoral de Michoacán, el cual, dependiendo de los recursos que tenga el estado, será finalmente aprobado por ellos, los diputados.

Volviendo al tema inicial de esta entrega: de nueva cuenta dijeron más los silencios y murmullos de los diputados que lo que dijeron abiertamente: el IEM podrá ser el árbitro electoral, pero ellos tienen la sartén presupuestal por el mango. Es cuánto.