Radicales de ultraderecha convocan a marcha en Monterrey; sólo llegan dos personas

Los jóvenes neonazis dijeron tener presencia fuerte en Querétaro, San Luis Potosí, Guadalajara, Nuevo León y Coahuila

Redacción / La Voz de Michoacán

Monterrey, Nuevo León. Un completo fracaso resultó la convocatoria que hizo la Unión Nación Revolución, al pie de la Fuente de Neptuno, en la zona de la Macroplaza, a donde solamente concurrieron 2 jóvenes de nombres Christian y Argos, el primero de Guadalajara, Jalisco, y el segundo de Saltillo, Coahuila.

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Christian, que llevó la voz cantante, reveló que el sábado 27 de mayo se tuvo una reunión privada con la asistencia de unos 40 asistentes, donde se reservó el derecho de admisión, marginando a personas simpatizantes con movimientos feministas, miembros de la comunidad LGBT y marxistas, pese a haber cobrado 250 pesos por derecho de admisión.

Aunque a su llegada los jóvenes dijeron que realizarían la marcha para protestar contra la política corrupta que impera en el país, ésta no se realizó, pues solamente los dos jóvenes estuvieron presentes.

Poco músculo mostraron los jóvenes neonazis, quienes se quedaron solos, manifestando sus convicciones ideológicas y políticas ante los medios de comunicación que, ya estando ahí los entrevistaron, aunque dijeron tener presencia en todo el país.

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Christian dijo que la organización corrió a cargo de la librería Heidelberg, que convocó a personas de todo el país para aglutinar a gente inconforme con el funcionamiento del sistema político actual, donde no ven en los partidos políticos una solución real.

Los jóvenes neonazis dijeron tener presencia fuerte en Querétaro, San Luis Potosí, Guadalajara, Nuevo León y Coahuila, y extrapolaron esta presencia a toda la República Mexicana.

Christian, quien no dio su apellido, ni el de su compañero Argos, dijo que no se identifican ni con la derecha, ni izquierda, sino como una tercera vía o posición, que busca unificar las ideas nacionalistas con la justicia social –lema del PRI- y un modelo económico diferente, sin caer en el marxismo.

Christian señaló como sus referentes ideológicos al mexicano José Luis Ontiveros, el español José Antonio Primo de Rivera y al peronismo, al tiempo de señalar que este movimiento es abierto, aunque los hechos lo contradicen, “cualquier persona es bienvenida”.

Por su parte, el estudioso del movimiento nazi en México, con énfasis en Monterrey, Juan Alberto Cedillo Guerrero, advirtió sobre el riesgo que representa este movimiento, compuesto principalmente por gente de la clase media e identificada con la derecha, y citó el ejemplo de Primo de Rivera, fundador de las falanges españolas.

El movimiento, actualmente en apariencia es mínimo, está en formación con pláticas, cursos, talleres teóricos, por lo que se trata de un movimiento en periodo de incubación.

Refirió que en México no hemos conocido realmente lo que es la ultraderecha, donde ya se involucran grupos agresivos, militares y en general gente intolerante.

En México, dijo, la derecha ha estado tradicionalmente identificada con el Partido Acción Nacional, que es tolerante, pero hay que tomar en cuenta los ejemplos de América Latina, Europa, donde se dan movimientos más agresivos, donde la ultraderecha está tomando fuerza.

Citó el ejemplo de Chile, donde ganó un presidente de izquierda y de Brasil, donde hubo alternancia entre la izquierda y la ultraderecha, que está tomando posiciones de poder.

Cedillo dijo que el crecimiento de la ultraderecha también podría estar relacionado en México con un gobierno de izquierda que se torna a veces intolerante y que piensa tener siempre la razón.

Previó que la ultraderecha podría radicalizarse y tomar posiciones más agresivas en México, teniendo como plataforma de lanzamiento universidades privadas, grupos paramilitares, la Iglesia, el Pentatlón y gente de la sociedad, como los paradójicos “morenazis”, que adoptan una ideología supremacista pese a que México es un país mestizo esencialmente.

También reconoció Cedillo Guerrero que el neonazismo puede tener un alto contenido del ingrediente “moda”, donde los símbolos como la suástica y otros íconos del nazismo resultan atractivos para la gente que en realidad carece de conocimiento y fundamentos para adoptar el neonazismo.