Tráfico ilegal de madera, realidad que persiste en Michoacán; anuncian medidas

Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), señaló que ha aumentado la cifra de camiones que trasladan este producto.

Foto: Cortesía.

Arturo Molina / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Blindarán carreteras de Michoacán y endurecerán operativos contra el tráfico ilegal de madera. Vialidades de Morelia, Uruapan y Coalcomán, principalmente, serán resguardadas con elementos de la Policía Ambiental y la propia Policía Michoacán para evitar que sigan distribuyendo madera sin las autorizaciones pertinentes.

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Diariamente en estas dos demarcaciones se pueden observar grandes cantidades de camiones transportando rollos de madera, la cual se estima, en buena parte estaría relacionada a la tala clandestina, un problema que autoridades estatales reconocen que ha ido en aumento en los últimos años sin acciones permanentes para combatirlo como se requiere ante el volumen de tráfico que logra alcanzar.

En entrevista, Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), reiteró que el problema no es nuevo, pero sí ha aumentado la cifra de camiones que trasladan este producto.

Coalcomán y la región de la Sierra Costa son dos de las zonas del estado en donde constantemente autoridades ambientales estatales y federales han logrado decomisar madera y hasta clausurar aserraderos clandestinos en los últimos años, pero el fenómeno se ha extendido.

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Foto: Cortesía.

Aún con lo anterior, también es común ver circular camiones con rollos de madera por lo que es necesario la implementación de acciones más puntuales. No es únicamente la tala clandestina lo que preocupa en el estado.

El tema ambiental incluye problemáticas como el cambio ilegal de uso de suelo y la instalación de monocultivos, ambos casos, destaca Ricardo Luna, se atenderán con mayor énfasis en este 2020. “Hemos estado trabajando arduamente con la Mesa de Seguridad Ambiental, donde tomamos los puntos más críticos del daño ambiental.

Uno de ellos tiene que ver con el trasiego de madera ilícita”, refirió el funcionario estatal. “Tenemos identificados puntos en Uruapan, en Morelia, en Coalcomán, donde vamos a poner filtros para está revisando la documentación de la madera que trasladan vehículos por carretera”, explicó.

Los aserraderos clandestinos son otra constante en el estado. Morelia y los municipios de la Meseta Purépecha son las regiones en dónde se han detectado y clausurado la mayor cantidad de aserraderos de este tipo. Se han logrado desmantelar hasta 10 aserraderos en un solo mes.

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No obstante, por la ubicación en cerros y zonas arboladas, siguen siendo difíciles de localizar. Mientras tanto, las denuncias ciudadanas siguen llegando a la Mesa de Seguridad Ambiental de Michoacán, que ya cuenta con 80 carpetas, en coordinación con las fiscalías. Luna García precisó que más de la mitad de las denuncias han sido judicializadas y logrado fincar responsabilidades a los detenidos.

“Se van a instalar los primeros puntos de revisión en Morelia y Uruapan. Otro problema que tenemos es que hay 80 denuncias contra cambio ilegal de uso de suelo; se están tomando los expedientes para dar seguimiento y llegar actuar contra los responsables”, explicó.

Foto: Víctor Ramírez. Ricardo Luna, encargado de la política ambiental en Michoacán.

La preocupación sobre la preservación de los ecosistemas forestales, deviene de que, según especialistas, el 70 por ciento del territorio michoacano es de vocación forestal, hectáreas que se han perdido para dar paso a actividades agrícolas y pecuarias, madereras e incluso la invasión de centros urbanos. La tasa de pérdida de bosques supera por mucho a la de reforestación.

En promedio, desde 2016 se han reforestado entre 20 mil y 30 mil hectáreas de bosques y selvas en Michoacán, lo que deja un importante déficit de recuperación de los ecosistemas que albergan a miles de especies animales y que incluso, dotan de agua a millones de personas.

Se estima que, en los últimos 50 años, Michoacán perdió el 30 por ciento del total de su superficie boscosa como consecuencia del fenómeno de tala clandestina, cambio de uso de suelo y la falta de la renovación de los núcleos forestales.

El aprovechamiento forestal en muchos de los casos, ha venido con proyectos económicos sustentables. El año pasado, se trabajaron cerca de mil 400 hectáreas para este esquema productivo reforestado por la colaboración de la Cofom y Conafor, que permitirá reactivar la economía de la zona Oriente de la entidad, así como recuperar empleos que se perdieron en años pasados.

Asimismo, en lo que corresponde a la plantación social, la Cofom ha desplegado un total de un millón 754 mil plántulas de pinos en más de 2 mil 192 hectáreas en las zonas de mayor afectación por cambio de uso de suelo, así como daños a ecosistemas forestales.