“El Mencho”, de traficante en Estados Unidos al capo más temido de México

Nemesio Oseguera lidera una organización delictiva que ha ganado plazas en gran parte de México y que ha permeado en el extranjero, al grado de que es hoy uno de los más buscados por el gobierno de Estados Unidos.

Foto: DEA.

Redacción / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Durante los últimos años, el Cártel de Jalisco Nueva Generación ha ido ganando terreno a otras organizaciones delictivas. Mediante el pánico y el terror, una a una ha ganado plazas en gran parte del territorio nacional. Su líder, Nemesio Oseguera, es hoy uno de los más buscados por el gobierno de Estados Unidos puesto que a sangre y fuego ha logrado hacerse del control del tráfico de drogas hacia la Unión Americana, en tanto que al gobierno de México lo ha puesto en jaque en más de alguna ocasión, y es que actualmente supera a organizaciones en otro tiempo hegemónicas, como el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo o Los Zetas, además de que en estados como Michoacán y Guanajuato, ha sembrado la violencia al disputar el control a organizaciones locales, como Los Viagras y el Cártel de Santa Rosa de Lima.

El antecedente: Cártel del Milenio

El Cártel de los Valencia fue el grupo criminal que vio nacer al Mencho, quien actualmente es de los más buscados por las autoridades de Estados Unidos, pero hace más de 20 años nadie sabía de él pues tuvo un inicio discreto en ese grupo delictivo.

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El Cártel de Milenio apareció a fines de la década de 1970, cuando la familia Valencia, dedicada al cultivo de aguacate, comenzó a cultivar marihuana y amapola en Jalisco y Michoacán, y comenzó a vender estas drogas a cárteles más grandes.

A mediados de la década de 1990 hacían negocios con narcotraficantes colombianos como Fabio Ochoa Vásquez, del Cártel de Medellín, y a principios de la década de 2000 trabajaban con drogas sintéticas proporcionadas por Zhenli Ye Gon. Para entonces, el cártel había recibido varios golpes del gobierno, como la captura en 2003 de su líder Armando Valencia.

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Para proteger su estructura ante los embates del gobierno y otras organizaciones, el líder, Óscar Nava Valencia, asociado con el Cártel de Sinaloa, convirtió los Valencia en rama de lo que se conoció como la Federación de Sinaloa, bajo las órdenes directas de Ignacio Coronel Villarreal.

Luis Valencia Valencia y Óscar Nava Valencia tomaron el control del cártel tras el arresto de Armando Valencia Cornelio, el 15 de agosto de 2003. El cártel tenía operaciones en al menos seis estados: Michoacán, Colima, Jalisco, Ciudad de México, Nuevo León y Tamaulipas, donde producía marihuana y heroína.

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El 28 de octubre de 2009, Óscar Nava Valencia, alias El Lobo, fue capturado luego de un tiroteo con el Ejército Mexicano en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. Óscar Nava y su hermano, Juan Nava Valencia, fueron los responsables de planear el contrabando de los cargamentos de cocaína desde Sudamérica y Centroamérica hasta el puerto de Manzanillo, Colima, desde donde era llevada a Estados Unidos.

Después del arresto de Óscar Nava Valencia, su hermano Juan Nava Valencia asumió el liderazgo del Cártel de Milenio hasta el 6 de mayo de 2010, cuando fue arrestado en Guadalajara durante una operación del Ejército.

Con la captura en 2009 de Óscar Nava Valencia, líder del Cártel Milenio, y la muerte de Ignacio Coronel Villarreal, de la Federación del Cártel de Sinaloa, surgió un vacío de poder y el Milenio se dividió, siendo la escisión más notable La Resistencia, encabezada por Ramiro Pozos, El Molca, y, por otro lado, el Cártel de la Nueva Generación Jalisco (CJNG), encabezado por Nemesio Oseguera, lo que dio origen a una guerra territorial por el control de la región.

Según reportes y declaraciones de personas detenidas, La Resistencia formó una breve alianza con Los Zetas, pero el CJNG se reunió con el Cártel de Sinaloa y otros remanentes del Milenio para luego separarse de los sinaloenses y hacer acuerdos con La Familia Michoacana, entonces liderada por El Chango Méndez, pero cuando La Familia se disolvió en 2011, el Cartel de Milenio se mudó a Guadalajara y forjó una alianza con Los Zetas.

El 29 de enero de 2011, Óscar Nava Valencia fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos de conspiración y tráfico de drogas en el Distrito Sur de Texas. Fue condenado a 25 años de prisión el 8 de enero de 2014.

Los Cuinis, lazos de sangre

Según las autoridades, detrás de la capacidad financiera del Cártel de Jalisco Nueva Generación están los Cuinis, una familia apodada así por una pequeña ardilla llamada cuinique, conocida por su capacidad para reproducirse. Son González Valencia, un clan de 18 hermanos –hay versiones que dicen que 12– que forman el brazo financiero y empresarial del grupo criminal que lidera Nemesio Oseguera.

A los Cuinis pertenece Rosalinda González Valencia, esposa del Mencho, señalada como operadora financiera del CJNG. No es la única. Hay 7 hermanas más identificadas por las autoridades como responsables encubiertas de los negocios del CJNG. Ellas son Noemí, Berenice, Marisa, Erika, María Elena, Abigail y Estela, quienes han tomado un relevante papel en la administración de los negocios del grupo criminal, sobre todo a partir de la detención de cinco de sus hermanos: Ulises, Elvis, José, Abigael y Rosalinda González Valencia, que luego fue liberada.

Las autoridades de México atribuyen a los Cuinis negocios como comercializadoras, clínicas de belleza y rejuvenecimiento, hoteles, restaurantes, hospitales y ferias, entre otros. Incluso los considera como una de las organizaciones criminales más ricas de México en su sociedad familiar con el CJNG.

Aunque su apellido aparece por debajo del Mencho en el organigrama del CJNG, su peso en la organización no es menos importante bajo las órdenes de Arnulfo, y detrás sus hermanos Édgar, Mauricio, Gerardo y Luis Ángel, todos libres aún.

Por el poder económico que han acumulado, en octubre de 2016 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a 7 de los Cuinis en la lista de narcotraficantes internacionales que elabora su Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC).

A los especialistas les llama la atención que los Cuinis llegaran hasta ahora a la lista negra del narcotráfico estadounidense, si se considera que las autoridades les siguen la pista desde hace dos décadas.

El Mencho, nutrido currículum

Nemesio Oseguera nació en Aguililla, Michoacán, el 17 de julio de 1966, en el seno de una familia pobre de 5 hermanos. Según testimonios de gente allegada, lo bautizaron con el nombre de Rubén pero se hizo llamar Nemesio en honor a su padrino. Apenas siendo un niño que recién abandonaba la escuela en el quinto grado de primaria, se contrató para cuidar las huertas de aguacate propiedad de los Valencia.

De esta familia, conocida primero como el Cártel del Aguacate (porque traficaba la marihuana escondida en los cargamentos), nació el Cártel del Milenio cuando saltaron a la siembra de marihuana y amapola. Tan poderosos eran en su tierra que uno de ellos, José, incluso llegó a alcalde en 1989, postulado por el PRD. Con ellos, apenas adolescente, El Mencho se hizo vigilante de los plantíos y traficante después.

A los 20 años ya había emigrado a Estados Unidos, como miles de jóvenes del estado. Vivía en la bahía de San Francisco, en California, donde se involucró con una banda de traficantes de heroína y metanfetamina. Según el periodista estadounidense Josh Eells, en un reportaje publicado en la revista Rolling Stone y con base en información de autoridades de Estados Unidos, Abigael González Valencia, El Cuini, cuñado de Oseguera Cervantes, lo inició en el negocio de las drogas.

En 1994, en Estados Unidos fue detenido por tráfico de drogas junto con su hermano Abraham. Al salir de la cárcel, en 1997, las autoridades lo deportaron a México y se enroló como policía municipal en Tomatlán, al sur de Jalisco.

Allí se vinculó con los hermanos Nava Valencia del Cártel del Milenio, y con Nacho Coronel, del Cártel de Sinaloa. Con ellos, al dejar la Policía, El Mencho se convirtió en una suerte de consejero de seguridad y sicario una pieza estratégica en el tráfico de drogas sintéticas a Estados Unidos, gracias a su experiencia en aquel país.

También se distinguió como un violento sicario al frente de Los Torcidos, quienes barrieron a sangre y plomo con la gente de La Resistencia, el grupo desgranado del Cártel del Milenio que quería disputarles el negocio y hasta el nombre.

Su carrera se aceleró durante los violentos reacomodos, como consecuencia de la ofensiva gubernamental contra el narco que emprendió el expresidente Felipe Calderón. Entre 2006 y 2012 distintos estados del país, entre ellos Jalisco y Michoacán, se convirtieron en arena de disputa entre cárteles con escenas nunca vistas en México. Muchas fueron obra de Los Zetas y del CJNG, o producto de su disputa. Y un autor principal fue El Mencho, quien ejerció, desde el primer día, un liderazgo extremadamente violento.

Según datos de inteligencia del gobierno de México, desde Sinaloa le mandaron a pistoleros del Mayo Zambada, los Ántrax, y a una célula llamada La Corona, para que lo enfrentaran y aseguraran el control del cártel sobre las operaciones, pero Oseguera acabó con ellos: los Ántrax fueron eliminados y muchos de La Corona se escondieron, y hasta cambiaron de nombres para no ser ubicados, según el entonces comisionado de Seguridad Pública de Jalisco, Alejandro Solorio Aréchiga.

Según la consultora en temas de seguridad Stratfor, “El Mencho ha mostrado un salvajismo que es extremo incluso para los estándares del narco. Para El Chapo, sin duda brutal, el asesinato era una parte necesaria de los negocios. Para Mencho se parece más al sadismo como espectáculo público. Ha habido asesinatos masivos, como los 35 cuerpos atados y torturados arrojados en las calles de Veracruz durante la hora punta de la tarde de 2011. Dos años más tarde, los integrantes del CJNG violaron, mataron y prendieron fuego a una niña de 10 años a quien ellos (equivocadamente) creyeron hija de un rival. En 2015, los asesinos del CJNG ejecutaron a un hombre y a su hijo en una escuela primaria detonando palos de dinamita pegados en sus cuerpos, riéndose mientras filmaban la espantosa escena con sus teléfonos".

Con la muerte de Nacho Coronel, la detención de los hermanos Nava Valencia, la aprehensión de Erick Valencia y la caída de otros líderes como El Chapo, La Tuta y El Z-40, El Mencho fue eliminando adversarios y sentó sus reales en varios estados, incluido el puerto de Manzanillo, clave para recibir precursores químicos y enviar droga a otros países.

Según una ficha de la Fiscalía General de Jalisco, su organización es hoy "el cártel con mayor control territorial en la venta y distribución de droga".

De su poder ya ha dado muestras: la mañana del 1° de mayo de 2015, algunos de sus hombres dispararon un cohete y derribaron el helicóptero militar que lo rastreaba. Era la primera vez que el Ejército Mexicano sufría un ataque de este tipo.

Por su fama de amante de las peleas de gallos, Nemesio Oseguera es conocido en Michoacán como El Gallero o El Señor de los Gallos, y hasta corridos tiene. “Con varias pruebas de fuego se fue ganando el respeto, / hizo temblar con su sangre, sabiduría y su talento, / 'M' lleva por clave, a quien le llaman El Mencho”.

Su propio Triángulo Dorado

El Mencho se ha convertido al paso del tiempo en uno de los narcotraficantes más poderosos del país y en el más buscado en Estados Unidos.

Reportes de inteligencia estadounidense aseveran que Nemesio Oseguera Cervantes ha creado su propio “Triángulo Dorado” para dificultar su captura, como el que estableció El Chapo en la sierra.

Kyle Mori, un agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA) encargado de la investigación y captura del capo, informó que así como El Chapo, El Mencho también encontró su escondite en zonas serranas en tres estados de México, los cuales son controlados por el CJNG.

A diferencia del Chapo, que se escondía entre los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, El Mencho se esconde en zonas montañosas de Jalisco, Michoacán y Colima. “Creemos que él ya no está en las ciudades”, aseguró el agente de la DEA.

El agente habló de los años que lleva la investigación, que inició desde que se notó el crecimiento del CJNG en México, que rápidamente se expandió por el territorio nacional. En cuanto al lugar donde se encuentra El Mencho, el agente señala: “Diré esto: es una combinación de muchas cosas. No creo que esté en un lugar por mucho tiempo, ni en un mismo tipo de casa. Es una combinación de todo lo que puedas imaginar”, indicó. “Definitivamente se mueve constantemente”.

Investigaciones de la DEA apuntan a que el Mencho ha creado su propio Triángulo Dorado muy parecido al que tenía el Chapo Guzmán, un territorio fértil para el cultivo de drogas como marihuana y amapola que se encontraba entre Chihuahua, Sinaloa y Durango, donde El Chapo permaneció escondido por muchos años.

Por su parte, el nuevo Triángulo Dorado del Mencho comprende una zona con un amplio territorio donde se producen y cultivan narcóticos, donde se encuentran laboratorios clandestinos y campos de entrenamiento, y por si fuera poco, tiene dos importantes puertos: Manzanillo y Lázaro Cárdenas. El Triángulo Dorado del Mecho incluye estados de Colima, Michoacán y Jalisco, y en este último, al tener como capital a Guadalajara, la tercera ciudad más grande de México, es de suma importancia pues la fuerte economía tapatía le permite el lavado de dinero invirtiendo en distintos rubros mediante la red de operadores financieros con que la organización cuenta.

El dominio en México

Al ser la organización delictiva más fuerte del país en cuanto a estado de fuerza y poder financiero, el CJNG se ha expandido al pasar de dominar Colima, Jalisco y parte de Michoacán, a abarcar más de la mitad del país.

Actualmente, la organización del Mencho tiene control o presencia en dos terceras partes del territorio nacional: Baja California, Baja California Sur, Nayarit, Guanajuato, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos, Puebla, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo, Querétaro, Aguascalientes, Tlaxcala, Quintana Roo, Nuevo León, Zacatecas, Tamaulipas, Tabasco, ciertas partes de Sinaloa, San Luis Potosí, Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México y Campeche, por lo que le disputa al Cártel de Sinaloa, actualmente dividido, la hegemonía nacional.