De Gutiérrez Rebollo a Cienfuegos, las sacudidas en el Ejército con altos mandos militares ligados al narco

En 23 años han detenido a varios generales de las Fuerzas Armadas mexicanas, todos pisaron la cárcel, algunos fueron exculpados. La más reciente captura: el jefe de la milicia en la administración de Peña Nieto.

Juan Carlos Huante y Jorge Ávila / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. De 1997 a la fecha, las Fuerzas Armadas se han visto ensuciadas por presuntos nexos de altos mandos militares con el narcotráfico y otros delitos, en algunos no comprobados y absueltos.

La noche de este jueves se informó de la detención en Estados Unidos de quien fuera secretario de la Defensa Nacional durante la administración de Enrique Peña Nieto: el general Salvador Cienfuegos, quien enfrenta cinco cargos relativos a narcotráfico, confirmó esta mañana el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

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Hoy, con la detención de Salvador Cienfuegos vuelve a la mesa la pregunta de hasta qué punto el crimen organizado ha permeado a las fuerzas armadas en sus distintos niveles mediante la intimidación y la corrupción.

Un alfil de Cienfuegos

Aunque hasta ahora no se había señalado ningún vínculo de Salvador Cienfuegos con el crimen organizado, en 2012, tras la victoria electoral de Enrique Peña Nieto, en los aparatos de seguridad de Washington comenzaba a correr la versión de que uno de aquellos militares que se habían reunido en El Señor de los Cielos ya era general de división y que era uno de los aspirantes a ocupar la titularidad de la Sedena. A inicios de 2013, The New York Times publicó una nota en la que se señalaba que ese general era Moisés Augusto García Ochoa, quien había fungido como director de Administración de la Sedena durante el gobierno de Felipe Calderón.

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En su nota, el medio estadounidense afirmaba que por injerencia del gobierno norteamericano García Ochoa no había sido nombrado titular de la Sedena, pero el general Salvador Cienfuegos, ignorando esos reportes, nombró a García Ochoa comandante de la XI Región Militar asentada en Torreón, Coahuila.

García Ochoa al fin se retiró en 2016, siento comandante de la II Región Militar de Baja California, luego de lo cual regresó a la Ciudad de México.

Arévalo Gardoqui, al servicio del Señor de los Cielos

Cabe señalar que desde el secuestro y posterior asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, muerto en 1985 a manos del entonces Cártel de Guadalajara (antecedente directo del Cártel de Sinaloa), el gobierno estadounidense ha tenido en la mira a altos mandos del Ejército Mexicano por supuestos nexos con la delincuencia organizada.

En aquel entonces se señalaba a quien fuera secretario de la Defensa Nacional mexicano, el general Juan Arévalo Gardoqui. En 1988, un agente de la DEA declaró que Rafael Caro Quintero le había pagado a Arévalo Gardoqui 10 millones de dólares para que el militar protegiera sus sembradíos de marihuana en Chihuahua. Tales señalamientos estaban fundados en información que el agente de la DEA había recabado mediante testimonios de altos funcionarios mexicanos. Aunque tales dichos nunca se materializaron en un mandato judicial ni por parte de Estados Unidos, ni mucho menos por el gobierno mexicano, desde entonces se puso en entredicho la honestidad de los altos mandos castrenses mexicanos.

Así, aunque Arévalo Gardoqui nunca recibió una acusación formal, la DEA profundizó en sus investigaciones, por lo que en 1997, el diario estadounidense The New York Times publicó un informe de la agencia norteamericana en el que se detallaban reuniones entre oficiales del Ejército Mexicano y el narcotraficante Amado Carrillo, quien para entonces lideraba el Cártel de Juárez y se ostentaba como el narcotraficante de mayor peso en México. Sin embargo, el reportaje del diario, escrito por Tim Golden, nunca mencionó nombres de los militares involucrados.

Gutiérrez Rebollo: Debilitó a un cártel, protegió al rival

El sexenio del priista Ernesto Zedillo (1 de diciembre de 1994-30 de noviembre de 2000) ha sido en el que ha registrado el mayor número de casos de generales llevados a prisión.

Primero fue el general Jesús Gutiérrez Rebollo, quien luego de trascender por las capturas de Héctor ‘El Güero’ Palma (1995), del colombiano Iván Taborda (1996) y de los hermanos Lupercio Serratos (1996) –todos rivales del cártel de Juárez–, asumió el encargo del Instituto Nacional para el Combate de las Drogas (INCD).

Jesús Gutiérrez Rebolllo.

Sin embargo, a poco tiempo al frente del INCD, una llamada anónima delató a Gutiérrez Rebollo por nexos con Amado Carrillo, “El Señor de los Cielos”, líder del grupo delictivo de Juárez.

El 18 de febrero de 1996, el entonces secretario de la Defensa Nacional, el general Enrique Cervantes Aguirre, convocó a conferencia de prensa, en la que estuvieron presentes 300 oficiales de alto rango, incluidos los 31 comandantes de las zonas militares. Ahí acusó a Gutiérrez Rebollo de traición a las fuerzas armadas.

“Durante los últimos años, el general Gutiérrez Rebollo engañó a sus superiores. Defraudó la confianza en él depositada; atentó contra la seguridad nacional de México; y vulneró el esfuerzo conjunto de las instituciones en contra del narcotráfico, ya que, si bien actuó eficazmente contra algunos grupos de narcotraficantes, ahora consideramos que también sirvió consciente y preponderantemente a los intereses y al fortalecimiento de otro grupo”, dijo Cervantes Aguirre.

En 1997 fue encarcelado con una condena de 40 años y con 14 imputaciones, de las cuales en 12 fue absuelto. Jesús Gutiérrez Rebollo murió el 19 de diciembre de 2013, justo un día después de que había logrado un amparo para cumplir el resto de su condena en domicilio.

Intento de soborno

Con un año de diferencia del inicio del proceso de Gutiérrez Rebollo, en 1997 otro general era detenido: Alfredo Navarro Lara, vinculado al cártel de los Arellano Félix, quien enfrentó acusaciones de cohecho, asociación delictuosa y delitos contra la salud.

El entonces delegado de la Procuraduría General de la República (PGR) en Baja California, José Luis Chávez García, denunció que Navarro Lara intentó sobornarlo con un millón de dólares para que permitiera el tráfico de drogas en esa entidad. Fue condenado a 20 años de prisión.

El primer exculpado

En 1998, el general Jorge Maldonado Vega fue aprehendido por su presunta relación con “El Señor de los Cielos”, Amado Carrillo Fuentes; fue llevado al Reclusorio Oriente, y en 1996 al de máxima seguridad de La Palma.

Se le impuso una pena de 26 años de cárcel; sin embargo, en enero de 2002, un juez anuló la sentencia, aunque no salió libre de inmediato, sino hasta septiembre de ese mismo año.

Maldonado Vega se convirtió en el primer militar de alto rango en ser absuelto por falta de pruebas.

En la nómina de los Beltrán Leyva

El 16 de mayo de 2012, elementos de la Sedena detuvieron a ambos militares de alto rango vinculados con el crimen organizado.

Según informó en ese momento la entonces Procuraduría General de la República (PGR), se les investigaba por sus presuntos vínculos con el Cártel de los Beltrán Leyva, antiguos socios del Cártel de Sinaloa pero que, tras la ruptura, se convirtieron en objetivos prioritarios del gobierno de Felipe Calderón.

Cabe señalar que Tomás Ángeles Dauahare, en ese entonces secretario particular del exsecretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre, en 1997 estuvo muy de cerca de la detención del general de división Jesús Gutiérrez Rebollo, vinculado con El Señor de los Cielos.

Tomás Angeles Dauahare, ex subsecretario de la Defensa Nacional. FOTO: Miguel Dimayuga

Ángeles Dauahare fue agregado en Washington y fue a principios del sexenio de Felipe Calderón cuando figuraba como uno de los prospectas para ser secretario de la Defensa Nacional, pero fue el general Guillermo Galván quien llegó y lo nombró subsecretario.

Tomás Ángeles Dauahare fue presidente del Consejo de Guerra que juzgaría los presuntos vínculos con el narcotráfico de los generales Mario Arturo Acosta Chaparro y Francisco Quirós Hermosillo.

Por otro lado, el general brigadier Roberto Dawe González fue nombrado en 2009 como delegado de la PGR en Ciudad Juárez y meses antes laboró en la denominada Policía Federal de inteligencia.

Meses antes de su retiro, Tomás Ángeles Dauahare asistió a la Cámara de Diputados a comparecer en representación del secretario de la Defensa, ahí negó ante los legisladores que las organizaciones criminales siguieran reclutando personal militar en activo.

En ese caso, además de Ángeles Dauahare, estuvieron implicados los generales Roberto Dawe, Ricardo Escorcia Vargas, Rubén Pérez Ramírez, el teniente coronel retirado Silvio Isidro de Jesús Hernández Soto y el mayor Iván Reyna Muñoz.

De la guerra sucia al narco

En septiembre de 2000, otra vez por presuntos nexos con el cártel de Juárez, aprehendieron a los generales Francisco Quirós Hermosillo y Mario Acosta Chaparro. Ambos se enfrentaron a un Consejo de Guerra y fueron condenados a 16 años de prisión y degradados de su rango.

Quirós Hermosillo fue absuelto en 2005 de los delitos de procedencia ilícita, pero no abandonó la cárcel por fomento al tráfico de drogas. Falleció el 19 de noviembre de 2006 en el Hospital Central Militar.

El general Mario Arturo Acosta Chaparro. FOTO: Oswaldo Ramírez/CUARTOSCURO.COM

Por su parte, a Acosta Chaparro un juez le anuló la sentencia del Consejo de Guerra en junio de 2007, ya en el sexenio de Felipe Calderón. El 20 de abril de 2012 fue asesinado en la Ciudad de México.

Mario Arturo Acosta Chaparro, artífice de torturas y desaparición de personas durante la década de los 70 y operador del Señor de los Cielos en los 90.

En 2002 fue sometido a corte marcial junto al también general Francisco Quirós Hermosillo por vínculos con el cártel de Juárez.

Durante el juicio se reveló cómo los militares, que se convirtieron en referencia en tortura y desaparición de guerrilleros durante la llamada “guerra sucia” en los años 70 y 80, se transformaron en operadores del Señor de los Cielos. Entre 1994 y 1995 ambos participaban en la Coordinación de Seguridad Nacional, una instancia creada de facto por el presidente Ernesto Zedillo a raíz de secuestros de alto impacto como el del empresario Alfredo Harp Helú.

Durante esta comisión, narraron testigos citados en el Consejo de Guerra, Acosta Chaparro planificó el aterrizaje de aviones cargados con droga proveniente de Colombia. Su labor logística implicó la entrega de vehículos, dinero, aparatos de comunicación encriptados para los militares que operaban para Carrillo Fuentes. De esta forma comandantes de las zonas militares del norte, como Sinaloa, Durango y Chihuahua, así como de las guarniciones y regimientos en la zona del pacífico, entraron en la nómina del cártel de Juárez.

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El expediente de Acosta Chaparro era amplio, pues el 19 de julio de 1974, por orden del secretario de la Defensa Nacional, fue destacado a la 27 Zona Militar, y en coordinación con la Procuraduría General de la República cooperó en la destrucción del grupo guerrillero de Lucio Cabañas.

El general se jactaba de que en el gobierno de Luis Echeverría y del general Hermenegildo Cuenca al frente de la Defensa Nacional se dejó el cabello largo, calzó huaraches, comenzó a usar morral y sombrero para aminorar el fuerte sol de la zona de Atoyac. Con ese atuendo se infiltró en la guerrilla y se ganó entre sus colegas el mote del Guara.

Pero años antes se había graduado en guerra irregular en Fort Bragg, Carolina del Norte, sede de la escuela de guerra especial y de los Boinas Verdes del ejército estadounidense. En México había hecho el curso de fusilero paracaidista. Acosta Chaparro se ganó el ascenso de capitán a mayor del ejército fue después de la liberación del senador y cacique guerrerense Rubén Figueroa, secuestrado en mayo de 1974 por la guerrilla de Lucio Cabañas y liberado en septiembre de aquel año.

Fue de los fundadores, junto a Quirós Hermosillo y Miguel Nazar Haro, de la Brigada Blanca, el grupo paramilitar que se encargó de detener, torturar y desaparecer militantes de grupos guerrilleros a finales de los años 70. Ahí fue nombrado jefe del grupo de interrogatorios, encargado de obtener información de los detenidos mediante todo tipo de recursos.

Junto a Quirós Hermosillo hicieron de la base aérea de Pie de la Cuesta el lugar de “operaciones especiales”. Desde ahí despegaba el avión Arava, donde subían a los cuerpos sin vida de los detenidos para arrojarlos al mar en lo que se llamó “los vuelos de la muerte”. En el empleo de los recursos utilizaban una pistola calibre .38 a la que le adaptaban un silenciador para dispararle en la nuca a los “paquetes”, como llamaron a los civiles capturados.

Acosta Chaparro pudo haber ejecutado él solo a más de 200 personas, se declaró en un juicio por la muerte de 143 personas entre los años 1975 a 1979, y que nunca llegó a consejo de guerra. El proceso y las acusaciones contra Acosta Chaparro se diluyeron por “falta de pruebas” y quedó absuelto del que se decía pudo ser el “juicio por la guerra sucia”. En el año 2007 un tribunal colegiado le ratificó el auto de libertad ante la “inconsistencia” de las acusaciones por narcotráfico y fue absuelto. Recuperó sus grados y patentes militares en ese año.

La tarde del 2 de noviembre del 2002 la corte marcial lo sentenció por narcotráfico a 17 años de prisión.

Tras cuatro años en prisión en diciembre del 2006 una buena noticia lo animó en su celda de la prisión militar. Un antiguo compañero del Colegio Militar acababa de ser nombrado secretario de la Defensa Nacional. Se trataba de Guillermo Galván, con el que tenía buena amistad desde que ambos eran cadetes en el alma mater de la milicia mexicana. La señal se tradujo un año después en su puesta en libertad y en un homenaje junto a otros militares que en 2007 pasaron a retiro. Acosta Chaparro había sido reivindicado por sus pares el día que dejó el servicio activo.

Absuelto y exige justicia

Acusado de proteger al Cártel del Golfo, el general Ricardo Martínez Perea en juicio militar, promovido por el presidente Vicente Fox, fue condenado a 15 años de cárcel. Fue absuelto en marzo de 2019 por falta de pruebas.

De acuerdo con información del medio ContraRéplica, Martínez Perea al poco tiempo de salir de prisión se empleó como obrero en una planta automotriz de San Luis Potosí, y presentaría un amparo para que le restituyeran sus haberes militares, el rango y el pago de su salario que le fue suspendido desde abril de 2001, ya que, según la ley militar, establece que aun enfrentando un juicio, la familia del acusado debe recibir la cuarta parte de su salario, pero nunca lo hicieron, denunció Ricardo Martínez.

Ricardo Martínez Perea.

Unos militares presos lo señalaron

Ya en la administración de Enrique Peña Nieto, el 30 de enero de 2012 fue detenido el general Juan Manuel Barragán luego de que unos militares en prisión lo acusaran de favorecer al Cártel de Sinaloa, junto con Alfredo Navarro detenido en 1997.

En 2016, Juan Manuel Barragán fue condenado a 15 años de prisión, pero un juez federal canceló el proceso penal en su contra debido a que se encontraron vicios que afectaron el derecho del militar al debido proceso. Sin embargo, enfrentó otro proceso por abuso de autoridad y traición a las Fuerzas Armadas que, al considerarse graves, no alcanzan libertad bajo fianza.

Juan Manuel Barragán.

Triple detención y absolución

En 2012 los militares de alto rango, Tomás Ángeles Dauahare, Roberto Dawe González y Rubén Pérez Ramírez, fueron detenidos por su presunta vinculación al cártel de los Beltrán Leyva, al haber brindado información confidencial para que libraran operativos, pero fueron absueltos de los cargos; la PGR, en su momento encabezada por Murillo Karam, decidió no continuar con las acusaciones.

El primer jefe militar mexicano detenido por la DEA

La noche de este jueves, el general Salvador Cienfuegos fue detenido en el aeropuerto de Los Ángeles, California, en Estados Unidos, a petición de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés).

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, anunció que fue informado por el embajador de EUA en México, Christopher Landau, de la detención de quien fuera secretario de la Defensa Nacional con Enrique Peña Nieto.

La mañana de este viernes, el canciller mexicano dio a conocer que a Cienfuegos se le imputan 5 cargos relativos al narcotráfico, y este día estará en audiencia en Nueva York.

Salvador Cienfuegos Zepeda.